lunes, 13 de octubre de 2008

Planificación de Seminario de la Practica Docente II Carrera de Historia

UADER
U n i v e r s i d a d A u t ó n o m a d e E n t r e R í o s
F a c u l t a d d e H u m a n i d a d e s ,
A r t e s y C i e n c i a s S o c i a l e s
Jordana 50 - Subsede Concepción del Uruguay -
Entre Ríos-



Carrera
Profesorado en Historia

Cátedra

Seminario de la Práctica Docente en Historia II

Dedicación

Cuatrimestral – 2° Cuatrimestre

Carga Horaria

2 horas semanales

Profesor de la Cátedra

Ramón Enrique Cieri

Año académico 2008















Justificación y Marco teórico.

Esta planificación está pensada fundamentalmente desde el lugar que ocupa la cátedra entre los espacios del currículo (3er. Año del profesorado en Historia), el cual debe ser significativo: Seminario de la Práctica Docente II forma parte del trayecto pedagógico del profesorado. En ese sentido, apunta a articular contenidos de dicha área con los que identifica temáticamente a la materia.

Menciono su ubicación curricular por las siguientes cuestiones: en primer lugar, los alumnos ya han entrado en contacto con otras materias que abordan la problemática pedagógica en el transcurso del primer cuatrimestre del presente año, y también la dimensión epistemológica. Lo que a mi entender, plantea que tomar los contenidos mínimos propuestos por la facultad, redundarían en muchos aspectos, en conocimientos ya adquiridos.
A partir de esta situación y consensuando con otros docentes del trayecto pedagógico de la carrera, me propuse, encarar este proyecto de cátedra desde una perspectiva disciplinar de la Historia que, si bien no desconozca las cuestiones básicas de la Didáctica, aborde de manera profunda, las problemáticas propias del manejo de la currícula de Historia en los distintos niveles de enseñanza: EGB 3, Nivel Medio, Polimodal y Nivel Superior con sus implicancias metodológicas.

Esta propuesta de trabajo se fundamenta en el marco teórico –práctico del Proyecto de Cátedra de Seminario de la Práctica Docente II presentado por el profesor Julio Ricardo Muñoz, con la intención de atenuar las debilidades y potenciar las fortalezas del mismo y conformar desde la interdisciplinariedad, un equipo docente.

En este sentido, pretendo encarar el desarrollo del proyecto, hacia una dirección que revitalice la función de la Practica Docente, en donde los alumnos, encuentren una mirada que les permita analizar y proponer diferentes abordajes a los problemas más cotidianos que se presentaran en los diferentes niveles de acción de su futura praxis profesional. Es decir dotar de sentido práctico la materia.
Las Teorías Científicas presuponen relaciones entre conocimiento y praxis social; cada modelo educativo implica maneras racionales de acción y decisión, en materia institucional, curricular, etc. Las teorías y las investigaciones, están ligadas a intereses, no es dable, a nuestro entender, una ciencia desinteresada, sino una que sus propósitos estén explicitados, como elucidación del punto de partida de la investigación, las razones por las cuales se investiga, y los objetivos.


Dentro de esta postura, creemos que, tomando la definición de María Teresa Sirvent, la “Investigación Participativa” puede ser una propuesta acorde a los presupuestos teóricos, epistemológicos y políticos en que nos centramos para elaborar la propuesta, ¿por qué Investigación Participativa?. Porque esta manera de concebir el “hacer ciencia" en ciencias sociales implica características fundamentales tales como (a) su intencionalidad política referida a generar conocimiento científico como instrumento para una transformación social y mas puntualmente educativa, (b) su opción epistemológica donde entre otros conceptos claves se define el conocimiento como un espacio de debate constante entre los diferentes actores involucrados en el proceso educativo.
A partir de esto, la “Investigación – Acción” surge como una opción sumamente válida para desarrollar este proyecto de cátedra.
Desde ya, que cuando hablamos de problemáticas a ser abordadas desde los proyectos de los alumnos, siempre nos abocaremos a que estén en estrecha vinculación con el desarrollo de la enseñanza y el aprendizaje de la Historia, disciplina en la cual van a desarrollar su futura tarea docente.





En este sentido intentaremos trabajar el espacio desde la tecnología educativa.
“La tecnología educativa- dice un conocido especialista en la materia- puede entenderse como “el diseño, el análisis, la aplicación y la evaluación de situaciones mediadas de aprendizaje” (Cabero, 2003, 152-153). Estas últimas configuran la tarea cotidiana y el sentido de la escuela, por lo que parece correcto afirmar que no hay aprendizaje escolar (o enseñanza) sin tecnología educativa. Por otra parte, es importante destacar que los medios a los que alude la definición citada no se limitan a aquellos que suelen encuadrarse en el concepto de “nuevas tecnologías de la información y la comunicación” (aunque por supuesto están incluidos), sino que se trata de un término de amplio alcance (se excluye la microperspectiva instrumental que llama “medios” sólo a los artefactos tecnológicos) con el que se designan los “elementos curriculares, que funcionan dentro de un contexto educativo, en relación directa y estrecha con los otros componentes”, agregando que dichos elementos “por su sistemas simbólicos y estrategias de utilización propician el desarrollo de habilidades cognitivas y valores en los sujetos en un contexto determinado (Ibíd..296). De aquí se sigue que cuando la tecnología educativa se reduce a la consideración aislada de los medios sesga arbitrariamente la realidad que estudia e impide su cabal comprensión. Pero este riesgo desaparece si se tiene en cuenta que el objeto de la tecnología educativa no son los medios, sino “las situaciones mediadas de aprendizaje”. [1]

Objetivos generales.

El taller gravitará sobre tres ejes fundamentales en la realidad del ejercicio del proceso de enseñanza aprendizaje:
Observación
Registro
Informe diagnóstico


Objetivos específicos.
Observación.
Observar es un proceso que requiere atención voluntaria y selectiva e inteligente y está orientado por un propósito terminal u organizador. No se trata sólo de mirar, sino de buscar. Para conocer lo que realmente sucede en la escuela, no basta un registro fiel, sino una exploración intencionada que descubra la interpretación de los que acontece.
Si bien la observación es un fenómeno sencillo y al mismo tiempo inevitable porque la experiencia visual abarca la multiplicidad de imágenes cambiantes que despiertan interés, en las que influyen la percepción, la emoción, el intelecto y la memoria, se complejiza y presenta no pocas dificultades cuando se trata de ubicarla como herramienta para obtener conocimientos basados en aquello que se “mira”. Más aún cuando se trata de “ver” aquello que se está buscando, cuando se torna un proceso intencional de búsqueda de información.
Entonces, el fenómeno de la observación se reviste de una preocupación por el contexto y por la focalización que debe centrar y descentrar selectivamente la atención.
En cualquier caso de observación sistemática, se necesitan herramientas apropiadas, en el sentido que guarden relación con las características de las situaciones y con los objetivos perseguidos.
Algunos ítems para ordenar la mirada:

El contexto del aula
Material didáctico
Tiempo para la enseñanza y el aprendizaje
Utilización del tiempo
Interrupciones
Las tareas del docente
Descripción del grupo escolar
La enseñanza aprendizaje
El clima del aula
La participación de los alumnos
Estrategias didácticas
Tipos de comunicación entre el docente y los alumnos
Conflictos


Registro.


En esta instancia se hará uso de diferentes estrategias tecnológicas para realizar un monitoreo de los registros en diferentes espacios y situaciones institucionales que apunten a un análisis de los procesos didácticos – pedagógicos.

Hoja de registro.
Entrevista
Cuestionarios
Encuestas










Informe diagnóstico.

El propósito de ésta última instancia en el taller del “Seminario de la Práctica docente en Historia II” es generar un informe de características científicas que se centre en la relación epistemológica del proceso de enseñanza aprendizaje dada entre los sujetos participantes y el objeto de conocimiento, la dinámica entre los sujetos que aprenden, entre estos y el docentes y en la relación de ambos polos con el objeto (espacio curricular específico), teniendo como eje de reflexión las estrategias de aprendizaje puestas en escena por los alumnos y las estrategias de enseñanzas utilizadas por el docente.

Contenidos conceptuales.

Bloque I.

El grupo y los grupos – El concepto de grupo – Etimología -Resistencias epistemológicas al concepto de grupo – Las representaciones sociales del grupo – Distinción de las cinco categorías fundamentales.

Bloque II.

Diversos métodos de reuniones-discusión – El método de casos – El método de discusión en Phillips 66 – La discusión en panel – El brainstorming o reunión de creatividad – El grupo de diagnóstico, (o T-group, o grupo de expresión verbal). Ejemplo de formulación de consignas.

Bloque III.

El informe científico -

Metodología.

Acordando con una concepción constructivista del aprendizaje y de la enseñanza que otorga un papel fundamental a la actividad del alumno y a la ayuda que brinde el docente para que se construya y atribuya significado, propongo una metodología participativa que favorezca el diálogo, la participación y la crítica.

Evaluación.

Se tendrá en cuenta fundamentalmente el proceso en la construcción del espacio teniendo en cuenta los siguientes criterios:
Pertinencia de los aportes en la participación en el proceso de construcción del conocimiento.
Interpretación y elaboración de posturas críticas.
Producción y calidad de los conocimientos.
Participación en diferentes prácticas institucionales.
Compromiso con normas y principios acordados.


Promoción directa sin examen final.

Evaluaciones parciales de los informes diagnósticos realizados a partir de las observaciones realizadas con nota no inferior a seis (6)
Promoción con examen final integrador globalizado de la cátedra



Examen final.

Tribunal examinador.

Alumno libre.

Escrito y oral aprobado con cuatro (4), respectivamente.

Así mismo en lo que hace referencia a la asistencia a la cátedra estará en todo de acuerdo a lo que se encuentra legislado y/o normado para el presente nivel.



























Bibliografía.

ALBERTO MARRADI, NÉLIDA ARCHENTI, JUAN IGNACIO PIOVANI – “Metodología de las ciencias sociales” – Ed. Emecé – 2007.-
M. BERNARD, L. EDELMAN – D. KORDON – M. L´HOSTE – M. SEGOVIANO – M. CAO – “Desarrollos sobre grupalidad, una perspectiva psicoanalítica”- Lugar Editorial – 1995.
DIDIER ANZIEU, JACQUES YVES MARTIN – “La dinámica de los grupos pequeños” – Editorial BibliAlberto Marradi, Nélida Archenti, Juan Ignacio Piovani – “Metodología de las ciencias sociales” – Ed. Emecé – 2007.-

Carretero, M y Voss, J. (Comp.). Aprender y pensar la historia. Amorrortu. Bs. As. 2004.

Carretero, M – Pozo – Asencio. La enseñanza de las Ciencias Sociales. Visor.
Sánchez Prieto, Saturnino. ¿Y qué es la historia? Reflexiones epistemológicas para profesores de secundaria. Ed. Siglo XXI, Madrid, 1.995, pág 100-101
Pagés, J., "El tiempo histórico". En Benejam, P.; Pagés, J,, (coord.); Comes, P.; Quinquer, D.: Enseñar y aprender ciencias sociales, geografía e historia. Ed. ICE / Horsori, pág. 194- 195. Barcelona. 1.997.

Finocchio, S. (1994)Enseñar ciencias sociales. Buenos Aires: Troquel.
Dr. Mario Carretero . Enseñanza de la Historia y construcción de la Identidad Nacional en Latinoamérica. En Cuadernos de Pedagogía, 2001.
Castro Gómez, S. Ciencias sociales, violencia epistémica y el problema de la “invención del otro”. En Colonialidad del saber: eurocentrismo y Ciencias Sociales. CLACSO. Julio 2000.
Carretero Mario. La enseñanza de la Historia. Ciencias Sociales. Aportes para la Capacitación N° 2. Revista Novedades Educativas N° 91. Junio de 1998.

Ansaldi Waldo. Temas claves que se plantea la historia. Ciencias Sociales. Aportes para la Capacitación N° 2. Revista Novedades Educativas N° 91. Junio de 1998.


Diseño Curricular EGB 3. Entre Ríos. 1997

Diseño Curricular Ciencias Sociales. Nivel Polimodal. Entre Ríos. 1997

Núcleos de Aprendizajes Prioritarios. 3° Ciclo EGB/ Nivel Medio Ministerio de Educación Ciencia y Tecnología. Presidencia de la Nación. Enero de 2006.

Diseño Curricular Profesorado de Historia. UADER. Fac. Humanidades, Artes y Cs. Ss. 2007oteca Nueva – 1997.

[1] SITTONI, Leonardo – “La tecnología educativa orientada en el enfoque crítico, pluralista y democrático de la Formación Ética y Ciudadana”- Tesis de Grado – Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Concepción del Uruguay – Licenciatura en Tecnología Educativa – 2006

Apuntes sobre la vida de Juan Alberto Uriarte, secuestrado por la Triple A en 1975

Programa Trabajos de Investigación 2005
“Desaparecidos y Muertos en la última Dictadura militar”

Nombre

Juan Alberto Uriarte

Autores
Roxana Edit Miño
Enzo Fabricio Doti
Luis Alberto Moren


Docente Asesor
Prof. Ramón Enrique Cieri

Establecimiento
EPNM N° 14 “Raúl Chappuis”
Juan Domingo Perón N° 425
Concepción del Uruguay
Entre Ríos


Así se expresa un poeta chileno contemporáneo:

Esperanza

Mi hijo se encuentra
desaparecido
desde el 8 de mayo
del año pasado.
Lo vinieron a buscar
solo por unas horas
dijeron.
Solo para algunas preguntas
de rutina.
Desde que el auto partió
ese auto sin patente
no hemos podido
saber
nada más
acerca de él.

Ahora cambiaron las cosas.
Hemos sabido por un joven compañero
al que acaban de soltar,
que cinco meses más tarde
lo estaban torturando
en Villa Grimaldi,
que a fines de septiembre
lo seguían interrogando
en la casa colorada que fue de los Grimaldi

Dicen que lo reconocieron
por la voz, por los gritos,
dicen.

Quiero que me respondan con franqueza.
¿Qué época es esta,
en que siglo habitamos,
cuál es el nombre
de este país ?
¿ Cómo puede ser,
eso les pregunto
que la alegría de un
padre
que la felicidad de una
madre,
consista en saber
que a su hijo
lo están torturando?

¿Y presumir por lo tanto
que se encontraba vivo
cinco meses después
que nuestra máxima esperanza
sea averiguar
el año entrante
que ocho meses más tarde
seguía con las torturas
y puede, podría, pudiera
que esté todavía vivo ?
Ariel Dorfman


1- Introducción

Muchos han sido los hechos y actitudes que han dejado su trágica impronta en la historia de nuestro pueblo Argentino. Y no solo en el, sino con trascendencias en otros lugares del mundo.
La mayoría de ellos coinciden con la ocupación autocrática del poder por regímenes militares que, faltos de total respeto por seres e ideales, manejaron con total impunidad, las normas de convivencia, las leyes, los seres y las ideologías. Instalados en el poder desde Marzo de 1976, produjeron una escisión en la historia Argentina.
Fue una época marcada por hechos violentos, desapariciones, opresión, genocidio… en realidad, época nefasta para todo desarrollo personal y social.
Época de rencores que, a la fecha, subsisten y continúan buscando una reparación, a través de grupos sobrevivientes, hijos, abuelas, que en base a recuerdos, tratan de mitigar las heridas que nunca pudieron y podrán cicatrizar. Muchas fueron las madres que –sin dejarse vencer- lloran y lamentan permanentemente la ausencia de vidas importantes para ellas y para la sociedad, uno de los casos, concretamente, fue el de Juan Alberto Uriarte (desaparecido 21/09/75 - Nº CONADEP 9475), y quien en este modesto trabajo deseamos rendir tributo hoy.
Hay muchos elementos y detalles que no nos resultará posible sacar a la luz; muchas carencias de datos y/o elementos precisos, concretos. Pero, a su vez, gran cantidad de fuentes orales y escritas, que dan testimonio de la crueldad y sadismo con que se manejaron las situaciones y las vidas, muchas, de seres que solo se manejaban con utopías –que no han perdido vigencia pese a la falta de ellos- y que han llegado, a través de vivencias y recuerdos, hasta nosotros.
Pero más allá de la rigurosidad de los trabajos al respecto –inclusive el nuestro- de algo estamos seguros, y es de que haremos lo posible por respetar nuestra democracia, y porque no vuelvan a repetirse estos hechos en la historia de nuestro país.







2 Marco Histórico:

La historia nacional Argentina está signada por la representación de dos proyectos de vida, que se ponen de manifiesto en la continuidad de hechos y procesos políticos, económicos y sociales, un proyecto está representado por una profunda identidad latinoamericana, de liberación y autodeterminación en la mayor parte del pueblo, el otro es palpable la representación de la minorías oligárquicas, con un accionar de desarrollo basado en la división internacional del trabajo del Sistema Capitalista, encarnado en emular a los países centrales y ocupar un rol y un espacio de país dependiente y productor de materias primas, sumido económicamente e intelectualmente a los países del hemisferio norte.
Este enfrentamiento aún inconcluso se inició en los albores mismos de la independencia en los comienzos del Siglo XIX, los postulados de Mariano Moreno, José Gervasio Artigas, José Francisco de San Martín, Juan Manuel de Rosas, Justo José de Urquiza, Ricardo López Jordán y Felipe Varela, fueron combatido y reemplazados por el pensamiento de Saavedra, Alvear, Posadas, Mitre, Sarmiento y Roca, etc.
En los inicios del Siglo XX los proyectos antagónicos siguen su construcción de poder, la realidad política, económica, social y cultural, agudiza los enfrentamientos.
La Generación del ´80 y su impulso al ascenso social vinculado al rol servil como expresión de la clase dominante llega a su fin con la aprobación de la ley Sáenz Peña en 1.912 y el Grito de Alcorta santafesino, dan origen a una nueva conformación y representación social . La llegada del radicalismo al gobierno, las transformaciones que lleva adelante la clase media y las reforma al sistema de educación superior, agudizan los enfrentamientos internos. Las luchas obreras superan la hegemonía del gobierno y se suma a esto la crisis económica de EEUU. El radicalismo estaba en el Gobierno pero la oligarquía manejaba el poder.
La utilización de la fuerza pública y el avasallamiento de los derechos constitucionales del año ´30, llevan a militares y civiles al primer Golpe de estado.
Las proscripciones políticas, el encarcelamiento, los asesinatos y las torturas, sumados a los pactos y concesiones económicas a los países imperialistas son el fundamento de su accionar.
Los enfrentamientos bélicos en los países centrales y la correspondiente crisis de los países satélites, generan en nuestro país y en Latinoamérica nuevos paradigmas y nuevos protagonistas.
El surgimiento de un líder de la clase trabajadora y la explosión popular del 17 de octubre de 1.945, llevan a producir nuevamente la discusión sobre los proyectos antagónicos argentinos. El período de transformaciones del peronismo posibilitan las reivindicaciones de la clase trabajadora y cimientan las bases de una nueva distribución de las riquezas y un nuevo sujeto social. La participación de los trabajadores, los derechos sociales y el nuevo rol de la mujer, se suman a un proceso de industrialización y de autodeterminación.
Nuevamente, un sector de las fuerzas armadas y el apoyo decisivo de civiles, producen violentamente el corte del período de transformaciones y pretenden volver al proyecto de la Argentina dependiente. El exilio de Perón, los fusilamientos, las detenciones y las proscripciones van a dar origen a la llamada Resistencia Peronista.
Las democracias débiles, los procesos de industrialización dependientes de empresas monopólicas y los reiterados Golpes Institucionales agudizan el enfrentamiento.
La Revolución Cubana, la organización de grupos armados, la lucha sindical y los movimientos roqueros, posibilitan el surgimiento de un nuevo actor social de cambio en la década del sesenta: Los Jóvenes estudiantes secundarios y universitarios y fundamentalmente los trabajadores urbanos y rurales.
Los discursos, cartas y cortometrajes del Gral. Juan Perón, que llegan desde España, dinamizan la lucha por su regreso y poder continuar con el proyecto de liberación.
La muerte del Che Guevara, el Cordobazo, el secuestro del Gral. Aramburu, los fusilamientos de Trelew y la prohibición de los militares de la vuelta de Perón son los estandartes de las luchas populares y que tiene a los jóvenes como protagonistas,
El triunfo del FREJULI, la liberación de los presos políticos, las transformaciones económicas, el regreso de Perón, la masacre de Ezeiza, ponían de manifiesto nuevamento los proyectos en pugna.
El Renunciamiento de Campora y el triunfo de la fórmula Perón – Perón no paraba los enfrentamientos entre la derecha y la izquierda peronista, y a eso se sumaba los enfrentamientos que producían el ERP –Ejército Revolucionario del Pueblo- en Tucumán.
El enfrentamiento entre el viejo líder y los jóvenes montoneros acelera los enfrentamientos, surge una organización conducida por el “brujo” José López Rega, la Alianza Anticomunista Argentina. Se produce la muerte de Perón y asume la presidencia su tercer esposa y compañera de fórmula; Estela Martínez de Perón. La locura de las tres AAA se despliega por todo el país, se produce el “Rodrigazo” y el clima de violencia se acentúa.
En ese clima y con este escenario nacional se producen detenciones, fusilamientos y desapariciones, son detenidos antes del Golpe del 24 de marzo de 1.976 cientos de jóvenes, entre ellos jóvenes de Concepción del Uruguay, que por razones de trabajo y estudio se encontraban fuera de su ciudad natal. Defienden un ideal y toman partido por defender uno de los proyectos en pugna: El proyecto de Liberación Nacional y Popular.





























3 Biografía de Juan Alberto Uriarte
a) Datos Personales:
Juan Alberto nació el 14 de abril de 1948 en la ciudad de Concepción del Uruguay, provincia de Entre Ríos.
Hijo de Juan Francisco Uriarte y Obdulia Florencia Arroyo.,[1]
El matrimonio tuvo los siguientes hijos: María Angélica, - Juan Alberto-, Mirta, Oralia, Ricardo Francisco, Elsa Beatriz y Estella Maris.[2]
María Angélica vive en Concepción del Uruguay y siendo la hermana mayor y una de las tres sobrevivientes de los hermanos Uriarte, vivió gran parte de la historia junto a su hermano ya que vivía en Buenos Aires y estaban en constante comunicación. Recuerda a su hermano pero no quiere hablar[3], la misma actitud tienen algunos amigos de la infancia y vecinos.

b) Anécdotas de infancia
Juan pasó su infancia en Concepción del Uruguay, era hijo de una familia de trabajadores que vivía en el Barrio “La Concepción”, el espacio geográfico que los primeros habitantes de la Villa del Arroyo de la China habían elegido para vivir.[4]
El sur uruguayense reunía a fines de la década del ´40 y comienzos de los 50 a una nutrida y populosa barriada. Familias numerosas, trabajadoras, solidarias y fundamentalmente vinculadas con el Partido Peronista conformaban los barrios Puerto Viejo y La Concepción.
Su madre participaba – como una vecina adherente - de una de las unidades básicas peronistas del barrio, estaba muy vinculada con Doña Paula Sanabria “la abuelita”, histórica militante, muy vinculada a las actividades que realizaba “Evita” a través de la Fundación de Ayuda Social, “vivía y tenía el local partidario a una cuadra de la casa de nosotros, en calle 25 de agosto y Rivadavia, era mucha la gente que se reunía y a la gente del barrio no le faltaba nada, se realizaban gestiones, se entregaban útiles escolares hasta remedios, era otra época” nos cuenta doña Obdulia.
“Juan no participaba de las actividades políticas por aquel entonces, a él, como todo niño le gustaba jugar con los gurises del barrio, seguramente “Neco” y “Chilo” Zaragoza, Juan Carlos López , Horacio Norberto Poggio y Claudia Emilia Monzón, formaron parte de algunos juegos y charlas de aquel entonces, con los tradicionales juegos, donde no existía los programas de televisión ni tanta tecnología como existe ahora, jugaba al fútbol, pero no participó en ningún club”[5], seguramente la cancha de Sporting Club, la canchita de la “Capilla” o la cancha de “San Lorenzo” hallan sido espacios donde Juan jugó o miró alguna gambeta y gritó algún que otro gol.



c) Recuerdos de Provincia, su escuela
Como no podía ser de otra manera, Juan Alberto cursa sus estudios primarios en la Escuela Nº 48 Recuerdo de Provincia. Escuela de su barrio “La Concepción”, que se encontraba en la misma manzana, en la calle Malvar y Pintos entre Rivadavia y 21 de Noviembre, y lindaba, tapial mediante con el fondo de la casa paterna, ubicada en calle Dra. Teresa Ratto. La Escuela 48 era el lugar donde asistían la mayor cantidad de gurises del barrio. De la documentación que posee la escuela, pudimos obtener que Juan Alberto cursó Tercero, Cuarto y los dos primeros bimestres de Quinto Grado. Su Libreta escolar era la N° 377.943.[6]


d) Incipiente ingreso al mundo laboral
Juan deja de estudiar cuando cursaba 5° Grado en la Escuela 48 y comienza a trabajar como changarín, junto a un amigo y compañero del barrio: Juan Martínez.[7] .
No todos los chicos por aquel entonces necesitaban tener los estudios primarios o secundarios terminados para ingresar al mundo del trabajo.
Si analizamos las notas y promedios obtenidos, podríamos decir que Juan era un alumno que poseía un buen rendimiento en líneas generales, pero su decisión de comenzar a trabajar estaría relacionada también con el deseo de obtener una pronta independencia económica y también de ayudar a su familia, los década de los gobiernos peronistas había terminado abruptamente en el ´55, los cambios de nombres en el Gobierno, la vuelta al escenario político de concentración económica en pocas familias y la prohibiciones del Decreto 4161 de la Revolución “Libertadora” terminaron con todo un tejido social solidario y organizado, que el radicalismo con Arturo Frondizi en la presidencia no pudo resolver.
Desde muy chico se caracterizó por hablar mucho, hablaba y hablaba, sus amigos del barrio le apodaron “el mudo”, nos cuenta Obdulia, con su rostro muy emocionado.

e) Viaje a Provincia de Bs. As. : Nacimiento de su primer hijo:
La delicada situación económica sumada a la inestabilidad política y a la gran posibilidad laboral que brindaba la Capital Federal, hace que Juan Alberto emprenda su primer viaje a Bs. As., en búsqueda de mejores condiciones de trabajo e ingresos económicos a comienzos de la década del sesenta.

f) Su novia, su casamiento, su primer hijo:
Los años transcurrían, llega a la etapa de su adolescencia y comienza a tratar de relacionarse con una vecina del Barrio La Concepción.
Al principio comienza a tratar de seducir a una adolescente que vivía en el sur del barrio, la joven rechazaba los piropos e insinuaciones de Juan, con el paso del tiempo, Hermilinda Angélica Coronel, tres años menor que Juan, comienza su noviazgo que concluirá el 18 de enero de 1.968 con casamiento, el novio tenía 19 años y la novia 16 años, se casan en la Provincia de Bs. As. Y comienzan a vivir en la localidad de Moreno.
Gustavo Daniel Uriarte nacido el 21 de Diciembre 1968 en Moreno, Provincia de Buenos Aires, es el primer hijo del joven matrimonio.

g) Regreso a su ciudad natal: Nacimiento de sus dos últimos hijos:
Hermelinda Angélica “Pocha”, comenta que regresan a Concepción del Uruguay a fines de la década del sesenta, siendo muy pequeño Gustavo Daniel y estando embarazada, mientras que su joven esposo continúa viviendo en Moreno y trabaja en una construcción en Capital Federal en el barrio de Caballito y realiza frecuentes viajes a su ciudad natal, el 24 de Julio de 1970 nace Miriam Elizabet Uriarte nacida en Concepción del Uruguay Entre Ríos y el 12 de enero de 1972 Alejandro Gabriel Uriarte.[8]
4 - Participación Política Sindical:
1- Ocupación Laboral:
A los inicios de la década del setenta, y al paso de unos meses del nacimiento de su tercer hijo, 12 de enero de 1.972[9] Juan Uriarte decide nuevamente retornar a Buenos Aires, su objetivo, nuevamente, como el de tantos jóvenes de litoral es continuar trabajando. De nuevo el largo viaje a la Capital Federal, existían dos opciones entonces:
a) Viaje en transporte automotor (auto, colectivo o camión), la ruta era de tierra – canto rodado- y se tenía que cruzar el Río Paraná en Balsa, para retomar la ruta a Bs. As. El viaje duraba más de cinco hs.
b) Viaje en tren: salía de la estación de nuestra ciudad y se realizaba la combinación en Basavilbaso, desde ahí hasta el cruce en balsa por el Río Paraná y posterior retome hasta la Estación Lacroze de Bs. As.[10]
La experiencias laborales de Juan lo llevan nuevamente a retomar su actividad en la construcción, que por entonces significaba una de las actividades de mayor crecimiento, sobre todo por la edificación de construcciones en torres.
Nos relató su mamá “ Juan vivía en Moreno (Provincia de Buenos Aires) y viajaba todos los días (laborales) hasta Caballito (Barrio de Capital Federal), trabajaba en una obra en construcción” [11]
Tomando en cuenta la ocupación laboral de Juan, debemos suponer que por las características de su trabajo y por la intensa actividad político gremial que se vivía, su pertenencia al Sindicato de la UOCRA era totalmente previsible.

2- Relación Familiar
La relación de Juan con su familia, con su esposa, sus pequeños hijos, y su familia paterna, era en un principio bastante fluida “ venía a nuestra ciudad cada 15 días”[12]
Con el correr del tiempo su presencia pasó a ser más esporádica “hasta que no tuvimos más noticias de él”[13].









5 Desaparición de Juan Alberto Uriarte

1 Escenario político
a) Muerte de Perón:
Después de 17 años de exilio, Juan Domingo Perón regresa transitoriamente a la Argentina. En su paso fugaz proclama la formación del Frente Justicialista de Liberación. Retorna a España.[14]
El peronismo vuelve al Gobierno, Héctor Campora es proclamado presidente el 25 de mayo de 1.973, una verdadera fiesta popular se vive en Argentina.
En la provincia de Entre Ríos Dn. Enrique Tomás Cresto asume como gobernador y Dn. Carlos María Scelzi, jura nuevamente como Presidente Municipal de Concepción del Uruguay.[15]
El 20 de Junio de 1.973 se produce el retorno definitivo de Juan Domingo Perón, los hechos producidos en el aeropuerto de Ezeiza quedarán en la memoria popular como el enfrentamiento entre dos sectores en pugna: Los sectores de la derecha y la izquierda peronista. El aterrizaje es en la Base militar de Morón.
Renuncia Campora, se convoca a elecciones y nuevamente es proclamado por el 61% de los votos el Gral. Perón como Presidente, lo acompaña su tercer esposa, María Estela Martínez.
La tercera presidencia de Perón será un período de reconstrucción del movimiento de liberación y de recomposición del tejido social argentino. El “viejo” líder afrontaba dos frentes de batalla, uno el frente político muy convulsionado y el otro, su deteriorado estado de salud.
“El 1º de julio de 1974, a las 13.15, murió en la Residencia presidencial de Olivos, el tres veces presidente de los argentinos, teniente general Juan Domingo Perón. El anuncio oficial lo realizó la vicepresidente María Estela Martínez de Perón con un mensaje a través de la Red Nacional de Radiodifusión y Televisión. Su sucesora en el cargo pidió ayuda para "conducir el destino del país hacia la meta feliz que Perón soñó para todos los argentinos”.[16]
b) Triple A
En 1974 la ola de violencia política se tradujo en una cruenta y estremecedora serie de asesinatos y atentados. En la nómina de víctimas de las organizaciones guerrilleras y de la llamada Alianza Anticomunista Argentina (Triple A) se encuentran: el gremialista Rogelio Coria (22 de marzo), el ex juez de la Cámara Federal en lo Penal Jorge V. Quiroga (28 de abril), el padre Carlos Mugica (11 de mayo), el director del diario "El Día", David Kraiselburd (17 de julio), el diputado nacional Rodolfo Ortega Peña (31 de julio), el abogado del gremialismo combativo Alfredo Curutchet (10 de setiembre), el ex vicegobernador cordobés Atilio López (16 de setiembre), el ex subjefe de la policía bonaerense Julio Troxler (20 de setiembre), Silvio Frondizi, hermano del ex presidente (27 de setiembre), Carlos Prats, ex comandante del Ejército chileno y su esposa (30 de setiembre), capitán del Ejército Miguel A. Paiva (2 de octubre), mayor Jaime Gimeno (7 de octubre), Ricardo Achem y Carlos Miguel, funcionarios de la Universidad de La Plata (7 de octubre), teniente Juan C. Gambande (11 de octubre), Carlos E. Laham y Pedro Barrraza, periodista que había investigado la desaparición de Felipe Vallese, en 1962, de la cual responsabilizó a policías (13 de octubre), teniente coronel José F. Gardón (23 de octubre), profesor Jordán Bruto Genta (27 de octubre), comisario Alberto Villar y su esposa (1º de noviembre), mayor Néstor H. López (7 de noviembre), teniente 1º Roberto Carbajo (12 de noviembre), aparición del cuerpo del teniente coronel Jorge R. Ibarzábal (19 de noviembre), capitán Humberto A. Viola y su hija de tres años (1º de diciembre) y profesor Carlos A. Sacheri (22 de diciembre). También es el año de otras acciones como el secuestro de los hermanos Juan y Jorge Born (19 de setiembre).

c) Presidencia de María Estela Martinez de Perón.

El 5 de febrero de 1975, la presidenta María Estela Martínez de Perón y todos sus ministros firmaron un decreto que dispuso la intervención militar en la lucha contra la subversión. Con esa referencia normativa, fuerzas del Ejército, de la Policía Federal y de otros organismos de seguridad, iniciaron un despliegue combinado de combate a la guerrilla en el sudeste de Tucumán. "El comando general del Ejército procederá a ejecutar todas las operaciones militares que sean necesarias a efectos de neutralizar y/o aniquilar el accionar de los elementos subversivos que actúan en la provincia de Tucumán".


d) Rodrigazo
El 2 de junio de 1975, Celestino Rodrigo, perteneciente al círculo de confianza de José López Rega, es designado ministro de Economía en reemplazo de Alfredo Gómez Morales que renunció en 31 de mayo. El panorama que encuentra el nuevo funcionario no es alentador. Un enorme déficit fiscal, la inflación rondando el 80 por ciento anual y el desabastecimiento como moneda corriente. El 5 de junio Rodrigo presenta un paquete de medidas económicas, conocido como el "Rodrigazo", que consiste en una política de shock, destinada a detener la inflación y a reducir el déficit fiscal. Con el estímulo de la inversión por medio del aumento de la rentabilidad se pretende evitar la cesación de pagos externos. Se autoriza una devaluación monetaria del 100 por ciento y se incrementan los precios de los productos que integran la canasta familiar. El transporte público aumenta entre un 75 y un 150 % y los combustibles el 181 %. En un principio las medidas logran una repercusión favorable en sectores empresariales y otros grupos que ven con agrado el apoyo del capital privado tanto nacional como extranjero. Sin embargo, los sectores populares rechazan las medidas por considerarlas perjudiciales para los asalariados. El Gobierno fija por decreto el 19 de junio como fecha tope para que se firmen las nuevas convenciones colectivas de trabajo cuya discusión permanece estancada desde principios de año. Tanto los gremialistas como el sector empresario no se amoldan a las directivas del Gobierno. Los acuerdos entre partes que se logran fijan aumentos salariales que oscilan entre un 60 y un 80 por ciento, llegando los mismos a un 200 por ciento en las organizaciones sindicales más poderosas. Ante versiones que indicaban que Rodrigo pretendía anular esos convenios por la magnitud de los aumentos que sobrepasaba el techo pretendido por su cartera, la dirigencia sindical declara la "guerra" al ministro y a su mentor, el ministro de Bienestar Social, José López Rega. Tras una serie de movilizaciones multitudinarias, una cadena de paros incontrolable y una agitada ronda de tires y aflojes entre el poder sindical y el político, la presión hace efecto. El 17 de julio Rodrigo renuncia a su cargo. Lo mismo hace López Rega, quien huye del país.

e) Ultimas noticias de Juan en Bs. As.
El frío y agitado invierno del año setenta y cinco había generado toda una efervescencia en el pueblo argentino y sobre todo en los trabajadores peronistas. Como consecuencia de la llegada y rápida retirada del ministro Celestino Rodrigo de la estratégica cartera de economía nacional, había quedado un pueblo movilizado y esperanzado que la viuda de Perón pudiera revertir la fuerte crisis que azotaba a la gran masa de asalariados.
Juan contaba con 28 años y formaba parte del cuerpo de delegados de la Construcción (UOCRA), resistían las medidas económicas antipopulares imperantes, la participación gremial y política ocupaba el centro de la escena.
Los Comandos de Organización de la Alianza Argentina Anticomunista azotaban con su ola de asesinatos y detenciones a todo intento progresista, era el célebre cuerpo armado regenteado por el “Brujo” López Rega, quién pese a su rápida salida del país, había dejado la terrible organización en manos de otros secuaces.
Terminaba el invierno y la algarabía de los días previos a la primavera iba a cambiar la vida de una familia uruguayense.
“Juan seguía viviendo en Moreno. Provincia de Bs. As, pero viajaba seguido a Concepción del Uruguay. El 21 de de septiembre de 1.975 llegó a su casa personal policial que no se identificó. Lo detuvieron a él a a su pareja, que luego fue liberada. A los tres días su hermana, Angélica Uriarte de Olguín, que también vivía en Moreno, trató de localizarlo y se enteró de que estaba en Devoto, donde lo negaron. Presentó un recurso de corpus corpus, pero sin resultados. Dos años después (1.977) y en Concepción del Uruguay, durante una comida familiar en la casa de la madre de Uriarte, personal de la Policía Federal se llevó para tomar testimonios a dos cuñados, al padre y al hermano, para conocer que sabían acerca de la desaparición de Juan Alberto Uriarte. No se supo más sobre él”[17]

f) El recuerdo de su esposa:
Juan venía seguido a visitar su familia o mandaba cartas, de hecho se encontraba separado, conviviendo con una nueva pareja, “al no venir y no mandar cartas su mujer se entera de la desaparición al año de ocurrido el acontecimiento por relatos de su cuñada, la noticia la conmovió profundamente”
Recuerda a su marido “como un hombre humilde, trabajador, compañero y cariñoso y que aún vive en lo mas profundo de su corazón”[18].
g) La lucha y la espera de la madre:
Doña Obdulia al principio se muestra reticente, le cuesta contar lo que ya le ha contado a tanta gente, a todo una familia, un barrio y una sociedad que se muestra lejana, indiferente a lo que puede sentir una madre, un padre, un hermano. Cuando habla del hijo “desaparecido” transmite una sensación mezcla de dolor, paz y armonía, es la larga lucha por reencontrarse, por abrazarse con su hijo, de contar las largas jornadas de búsqueda, de espera, de sufrimiento. Nos dice que las noticias que llegaban de Bs. As. Decían que lo habían visto en un lugar, otros lo desmentían, llegaron a decir que lo habían visto en el sur, en la patagonia, pero la verdad no aparecía. La información que su compañera, su pareja en Bs. As. También había desaparecido impactó, nuevamente a la familia y redobló la lucha y el esfuerzo por el reencuentro.




6 La vuelta de la Democracia
a) Con la derrota militar de la Guerra de Malvinas sumado a la crisis económica y social, la dictadura militar, por presiones populares, decide convocar a elecciones el 30 de octubre de 1.983. “En 1.983, los programas y planteos políticos eran mas moderados que diez años antes. Simultáneamente, el funcionamiento del sistema democrático era entendido como un objetivo que tenía un sentido en si mismo, y los Derechos Humanos se convertían en un tema decisivo en la agenda de las discusiones políticas”[19]
b) Con el triunfo del radicalismo, el Dr. Raúl Alfonsín “intentó desarrollar un programa que apuntaba a la democratización de la sociedad argentina. La censura fue abolida de inmediato, y se puso en marcha la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), que tenía como objetivo reunir pruebas sobre las violaciones cometidas bajo la dictadura militar. A fines de 1.984, la CONADEP, bajo la presidencia de Ernesto Sábato, presentó un informe que puso en evidencia la magnitud de la represión estatal durante el llamado Proceso de reorganización Nacional. Este material, publicado más tarde con el título de Nunca Más, fue utilizado durante el Juicio Civil a los integrantes de las Juntas Militares. Este Juicio de enorme importancia para la historia argentina, culminó en 1.985 con la condena a los principales responsables”[20].
c) Del valiosísimo aporte de la CONADEP, obtenemos la información que lleva el N° 9.475 que denuncia la desaparición, el 21 de setiembre de 1.975, de Juan Alberto Uriarte[21]. Posiblemente desaparecido por el accionar de las tres A.
d) También se suman al listado desaparecidos de Concepción del Uruguay, del barrio la Concepción, vecinos de infancia , son ellos: Juan Ramón “Chilo” Zaragoza, asesinado por la triple A el 9 de junio de 1.975 en La Plata; Nestor Omar “Neco” Zaragoza, desaparecido el 9 de Junio de 1.977; Horacio Alberto Poggio, desaparecido el 23 de julio de 1.976; Juan Carlos López y Claudia Emilia Monzón. A ellos tenemos que sumar otros vecinos de la ciudad como: Edgardo Roberto Garnier y Violeta Graciela Ortolani; Miguel Alejandro Domínguez; Juan Carlos Fulini; Dina Nardone y Alfredo Daniel Valente[22].
e) Las leyes de Punto Final[23] y Obediencia Debida[24] más el indulto del Gobierno del Ex Presidente Carlos Menem, no han hecho decaer la búsqueda de la verdad y el reclamo de las familias de más de 30.000 personas y entre ella la familia de Juan Alberto Uriarte exige al Estado Argentino una respuesta: APARICIÓN CON VIDA.
7) Placa recordatoria en la Escuela 48 “Recuerdo de Provincia”
En marzo de este año se produjo la colocación de una Placa en Memoria de Juan, la noticia fue dada a conocer por los medios y la invitación corrió por el barrio. Nuevamente volvía el nombre de Juan Alberto Uriarte a nombrarse en la Escuela y entre otras personas, su maestra cuarto grado, la Sra. de Minatta, tomaba la palabra para referirse a su alumno. Hubo palabras, familiares, amigos, personal y alumnos de la escuela, autoridades y fotos. Doña Obdulia Arroyo fue una de las personas que cortó la cinta de la Placa que con el nombre del Gobernador de la Provincia Dr. Jorge Pedro Busti, recuerda a un vecino del barrio “La concepción” y de Concepción del Uruguay, que fue víctima del Terrorismo de Estado.



8 - Conclusión

Durante el presente trabajo tratamos de hacer un pequeño homenaje a los desaparecidos, sobre todo a Juan Alberto Uriarte de quien poco se conoce por diferentes motivos.
Tomamos un ámbito reducido como es nuestra ciudad y sus doce desaparecidos, ahondamos en la historia de Juan, pero desde allí observar de que manera el llamado Proceso de Organización Nacional –palabras que en realidad tratan de ocultar el horror y la sin razón de una tiranía injusta e ilegítimas- que manipulaba vidas, hábitos de conducta, esquema de pensamiento.
Los que luchamos por un futuro mejor y no olvidamos el pasado, de la Dictadura Militar, donde se nos saqueó las ideas, pensamientos, dignidad y hasta la vida de nuestros familiares y nos hundieron en la ignorancia.
Si queremos seguridad, bienestar, hay que luchar todos juntos contra este sistema político cuando todos tengamos las mismas oportunidades, cuando haya justicia social, cuando ya nadie sufra de hambre, fío y la falta de asistencia médica, vamos a tener seguridad solo pedimos: NI OLVIDO, NI PERDÓN.


























Para el pueblo lo que es del pueblo

Libertad era un asunto mal manejado por tres
Libertad era almirante, general o brigadier.

Para el pueblo lo que es del pueblo,
Porque el pueblo se lo ganó.
Para el pueblo lo que es del pueblo,
Para el pueblo liberación.
Liberación, liberación.

Comer bien era muy raro, comer poco era normal.
Comer era subversivo para el señor militar.
Era actos de violencia la alegría popular.
El pueblo tiene paciencia, dijo el señor general.

Y estudiar era pecado, clandestino era saber.
Porque cuando el pueblo sabe no lo engaña al brigadier.
Prohibiremos la esperanza, y prohibido esta nacer.
“¿no será mucho, almirante?” “faltaba mas, coronel”.

Y al país lo remataron y lo remataron mal.
Lo partieron en pedazos y ahora hay volverlo a amar.
Y ahora el pueblo esta en la calle a cuidar y a defender
Esta patria que ganamos liberada debe ser.

Para el pueblo…

















Marcha de la bronca

Bronca cuando ríen satisfechos
Al haber comprado sus derechos
Bronca cuando se hacen moralistas
Y entran a correr a los artistas
Bronca cuando a plena luz del día
Sacan a pasear su hipocresía
Bronca de la brava y de la mía
Bronca que se puede recitar.

Para los que toman lo que es nuestro
Con el guante de disimular
Para el que maneja los piolines
De la marioneta universal
Para el que ha mezclado las barajas
Y recibe siempre la mejor
Con el as de espada nos domina
Y con el de bastos no entra a dar y dar
Y dar ¡Marcha! un, dos.

No puedo ver tanta mentira organizada
Sin responder con voz ronca
Mi bronca, mi bronca.

Bronca porque matan con el descaro
Pero nunca nada queda claro
Bronca porque roba el asaltante
Pero también roba el comerciante
Bronca porque esta prohibido todo
Hasta lo que haré de cualquier modo
Bronca porque no se paga fianza
Si nos encarcelan la esperanza.
Los que mandan tienen a este mundo
Repodrido y dividido en dos
Culpa de su afán de conquistarse
Por la fuerza o por la explotación
Broca pues entonces cuando quieren
Que me corte el pelo sin razón
Si es mejor tener el pelo libre
Que la libertad con fijador.
Marcha, un, dos.

No puedo ver tanto desastre organizado
Sin responder con voz ronca de bronca, de bronca
Bronca sin fusiles y sin bombas
Bronca con los dos dedos en V
Bronca que también es esperanza
Marcha de la bronca y de la fe.
Marcha, un, dos.

Desapariciones Rubén Blades

Que alguien me diga si ha visto a mi esposo,
preguntaba la doña.
Se llamaba Ernesto y tiene cuarenta años;
trabajaba de peón en un negocio de autos.
Llevaba camisa oscura y pantalón claro.
Salió de noche y no ha regresado;
Y no sé ya qué pensar,
pues esto antes no me había pasado.

Llevo tres días buscando a mi hermana.
Se llama Altagracia igual que su abuela.
Salió del trabajo para la escuela.
Tenía puestos jeans y una camisa blanca.
No ha sido el novio; el tipo está en su casa.
No saben de ella en la policía
ni en el hospital.

Que alguien me diga si ha visto a mi hijo.
Es estudiante de medicina.
Se llama Agustín y es un buen muchacho.
Es a veces terco cuando opina.
Lo han detenido, no sé qué fuerza.
Pantalón blanco camisa a rayas.
Pasó anteayer.

Clara Quiñones se llama mi madre.
Ella es un alma de Dios y no se mete con nadie.
Se la han llevado de testigo
por un asunto que es nada más conmigo.
Y yo fui a entregarme hoy por la tarde
Y ahora dicen que no saben quién se la llevó
del cuartel.

Anoche escuché varias explosiones,
tiros de escopetas y de revólver,
autos acelerados, frenos, gritos,
ecos de botas en la calle,
toques de puerta, quejas por dioses, platos rotos.
Estaban mirando la telenovela
por eso nadie miró pa’fuera.
¡Avestruz!

¿Adónde van los desaparecidos?
Busca en el agua y en los matorrales.
¿Y por qué es que desaparecen?
Porque no todos somos iguales.
¿Y cuándo vuelve el desaparecido?
Cada vez que lo trae el pensamiento.
¿Cómo se llama el desaparecido?
Con emoción apretando por dentro.









[1] Libreta de Familia. Registro Provincial de las personas. Delegación Reg. La Matanza. Pcia. De Bs. As. Año 1.968
[2] Entrevista realizada a la Sra. Obdulia Florencia Arroyo el 1/11/2.005 en su domicilio particular.
[3] Ibidem
[4] “Tomás de Rocamora” Fundador de Pueblos. Antonio Segura
[5] Entrevista realizada a la Sra. Obdulia Florencia Arroyo el 1/11/2.005 en su domicilio particular.
[6] Libreta de Calificaciones de Juan Alberto Uriarte de 3°,4° y 5° Grado. Archivo Escuela N° 48. C. del U.
[7] Entrevista realizada a la Sra. Obdulia Florencia Arroyo el 1/11/2.005 en su domicilio particular.
[8] Entrevista a Angélica Coronel
[9] Según consta en la libreta de Familia. Adjuntamos fotocopia.
[10] Relato de un transportista de la década del ´70
[11]
[12] Entrevista a Angélica Coronel
[13]
[14] “El Hombre del Destino” Enrique Pavón Pereyra.
[15] Copyright Clarín 2000. Todos los derechos Reservados
[16] ". Entre las innumerables condolencias figuró la de Alejandro Agustín Lanusse. Una verdadera multitud desfiló ante el féretro, instalado en el Salón Azul del Congreso de la Nación. El 4 de ese mes, varias personalidades hablaron en la ceremonia de despedida de sus restos realizada en el recinto de Diputados. Entre otros lo hicieron, el ministro del Interior, Benito Llambí; el presidente provisional del Senado, José Antonio Allende; el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Lastiri; el gobernador de La Rioja, Carlos Saúl Menen; el secretario general de las 62 Organizaciones, Lorenzo Miguel, y el presidente de la UCR, Ricardo Balbín, quien improvisó un emotivo y recordado discurso de despedida, en nombre de los partidos políticos
Durante el mismo año 1975 se organiza desde la derecha el asesinato de adversarios ideológicos a través de la Triple A (Alianza Antisocialista Argentina) que causó aproximadamente 900 víctimas antes de que sus miembros se integraran a los grupos de tareas del aparato represor del Estado después del Golpe Militar del 24 de marzo de 1976
[17] Semanario “El Miércoles” Informe sobre los desaparecidos uruguayenses. N°132. Año 2.004. C. del Uruguay
[18] Entrevista a Angélica Coronel
[19] Historia del Mundo Contemporáneo. Editorial Santillana Polimodal. Pág. 300.
[20] Historia del Mundo Contemporáneo. Editorial Santillana Polimodal. Pág. 300.
[21] Semanario “El Miércoles” Informe sobre los desaparecidos uruguayenses. N°132. Año 2.004. C. del Uruguay
[22] Semanario “El Miércoles” Informe sobre los desaparecidos uruguayenses. N°132. Año 2.004. C. del Uruguay
[23]En la Semana Santa de 1987 estalló la rebelión militar que venía en camino desde el fallo del 9 de diciembre de 1985 de la Cámara de Apelaciones que juzgó y condenó a los ex comandantes. Ese fallo había abierto los procesos contra personal subordinado, motivo por el cual se activaron las causas a lo largo de 1986, ante la resistencia militar y de las fuerzas de seguridad. Para encontrar un dique de contención, a fines de 1986 el Gobierno logró la sanción de la ley de Punto Final que procuró restringir en un corto plazo, improrrogable, el momento de realizar las denuncias. Diario del Juicio. Editorial Perfil, 1985
[24] El sábado 16 de mayo de 1.987 -un mes después de la sublevación-, Diputados volvió a modificar los alcances de la obediencia debida (119 votos contra 59) y el 28 de mayo lo hizo el Senado, ampliando sus límites hasta transformar la ley en una amnistía encubierta, decisión aceptada por la Cámara baja el 5 de junioDiario del Juicio. Editorial Perfil, 1985

Natalicio del Gral. Juan Domingo Perón

El 8 de octubre de 1.895, nace en Lobos, Pcia de Bs. As., Juan Domingo Perón.
Era para aquella Argentina, conducida por la oligarquía terrateniente y agroexportadora, un niño más que nacía en el sur de la región pampeana, donde convivían aborígenes, criollos e inmigrantes con grandes propietarios: estancieros ricos y trabajadores urbanos pobres.
La niñez de Juan Domingo se desarrolló en el marco de paisajes característicos del sur del país, por razones laborales de su padre. Se traslada a Bs. As. y comienza su educación.
Es el comienzo de la observación de dos modelos en un mismo territorio: La lucha por el sufragio secreto, obligatorio y universal, la lucha por la posesión de tierras de los pequeños y medianos productores sintetizada en el Grito de Alcorta santafesino, la lucha contra la corrupción, el sometimiento de nuestra economía a ingleses y norteamericanos, la explotación del trabajador urbano y rural, el analfabetismo proletario, etc.
Su interés por estudiar medicina o ingeniería queda postergado por el ingreso al Colegio Militar.
El joven militar será testigo, observador y un gran estudioso de los sucesos políticos, económicos y sociales argentinos, latinoamericanos y mundiales.
Su viaje a Europa, lo sitúan en un momento clave de los movimientos de masas nacionalistas.
La participación en el GOU y el apoyo a la Revolución de Junio del ´43, sintetiza el compromiso y liderazgo del Coronel Perón en terminar un modelo de concentración política y económica en las elites gobernantes y sus aliados extranjeros.
La Secretaría de Trabajo y Previsión Social se transformó de un oscuro Departamento de Estado, en el epicentro de la reivindicaciones políticas, económicas y sociales de los trabajadores argentinos.
El terremoto de San Juan provoca una acción solidaria del Gobierno nacional y el primer contacto con Eva Duarte, es el nacimiento de una relación de amor, lucha, compromiso y coraje.
El 17 de octubre es el día que los trabajadores irrumpen en la política nacional y el momento que el coronel Perón se transforma en el “primer trabajador” y líder de los trabajadores argentinos y comienza el camino a la presidencia de la Nación.
Una nueva organización conducida por Juan Domingo Perón y acompañada por la fuerza y la juventud de Evita, triunfa sobre la vieja estructura que se aglutina en la Unión Democrática y al embajador norteamericano Braden.
Es el comienzo de una nueva nación, una nueva forma de hacer política, donde el estado asume un rol excluyente en el diseño político, económico y social, se pasa de una economía agro exportadora dependiente a una economía planificada, con desarrollo agrario e industrial, con servicios públicos nacionalizados, con explotación de los recursos naturales y energéticos, con la creación de leyes y tribunales obreros, con la creación de escuelas, hospitales y universidades para los obreros, la reforma de la constitución como sustento jurídico de la nueva argentina, el voto femenino, obras públicas a lo largo y lo ancho del territorio, se fomenta el deporte, se crea la ciudad de los niños, renace la solidaridad yb el cooperativismo, en fin obras que se sintetizan en los postulados de “soberanía política, independencia económica y justicia social”,sus principales hechos y realizaciones.
La reacción oligárquica y los cipayos nativos provocan el golpe fusilador del ´55, el pueblo es victima de la reacción antipopular, ni el decreto 4161, ni las persecuciones y fusilamientos, ni el exilio del Gral, terminan con la lucha y nace la Resistencia Peronista.
Los años de ostracismo del conductor terminan a principios de los ´70, su retorno, el comienzo de su tercera presidencia, provocaron el resurgimiento del Proyecto Nacional y Popular de Liberación, expresada en el abrazo con Ricardo Balbín, el recupero del salario real, el alto nivel de empleo, la latinoamericanización del peronismo y el apoyo del 60% de los argentinos.
El 1° de Julio de 1.974 el pueblo llora la muerte del líder, del “Hombre del Destino”

Autor: Prof. Ramón Cieri. Docente de la Universidad Autónoma de Entre Ríos. Integrante de la filial C. del Uruguay del Centro Cultural “Enrique Santos Discépolo”. Militante Social.

miércoles, 8 de octubre de 2008

LA LLAMA DE LA REVOLUCION 1810


El inicio de la epopeya - La comunicación del primer gobierno patrio - La resolución del 8 de junio - Elección de un diputado - Las tribulaciones del cura Redruello - La actitud de don Josef de Urquiza.


El inicio de la epopeya. En el sureste entrerriano, recostada junto a uno de los riachos que vuelcan sus aguas en el inmenso río, había surgido en 1783, la humilde villa de la Concepción del Uruguay. Puesta bajo la advocación de la Inmaculada, se convirtió con el andar de los años, en cuna de hombres ilustres y en escenario de trascendentales acontecimientos.

Corrieron entonces los días de la epopeya. Gesta tras gesta inscribieron su nombre en las páginas de nuestra historia. La lucha contra el español, primero, y con el portugués, después. Defensa impar del federalismo como aspiración suprema de los pueblos. Hijos de la tierra dando todo, esfuerzo y vida, por el logro de afanes nobles.

En el violento entrechocar de aquellas horas bravas, Concepción del Uruguay había dicho su ¡presente! Sus hombres pelearon tenazmente en las luchas libertarias y trabajaron intensamente en la paz siempre anhelada. Ellos se destacaron en el vasto panorama de montes y cuchillas porque estuvieron ligados a la tierra entrerriana por ese vínculo indestructible que une al hombre con la tierra que puebla, trabaja y defiende.

La comunicación del primer Gobierno Patrio. El primer acto con que Concepción del Uruguay inscribió su nombre en el glorioso historial de nuestra patria, tuvo lugar el 8 de junio de 1810.

Pocos días antes, en la capital del virreinato del Río de la Plata, se habían producido hechos de significativa importancia. El concepto de soberanía popular expresado en el Cabildo Abierto del 22 de mayo, por las palabras de Castelli y por el voto de Saavedra y de otros patriotas, se tradujo, apenas tres días después, el glorioso veinticinco de mayo, en la creación de nuestro primer Gobierno Patrio.

La revolución había nacido en Buenos Aires, pero su destino final era la patria toda. Apenas constituida la Primera Junta, adoptó importantes medidas de gobierno. De inmediato lanzó una Proclama a los habitantes de la capital del Río de la Plata y de las Provincias de su mando, en la que expresó: "llevad a las Provincias todas de nuestra dependencia, y aún más allá, si puede ser, hasta los últimos términos de la tierra, la persuasión del ejemplo de nuestra cordialidad y del verdadero interés con que todos debemos cooperar a la consolidación de esta importante obra. Ella afianzará de un modo estable la tranquilidad y bien general a que aspiramos".

El 27 de mayo, nuestro primer gobierno patrio cursó a las provincias la famosa circular cuya finalidad era comunicar a los cabildos del interior la instalación del gobierno revolucionario, solicitándoles su adhesión y la elección de representantes, los que "han de irse incorporando a esta Junta conforme y por el orden de llegada a la capital".

Ignoramos de que manera llegó hasta Concepción del Uruguay la circular del 27 de mayo. Pudo haber sido su portadora alguna embarcación que, presurosa, aprovechando vientos favorables, surcó las aguas azules del Uruguay. O, tal vez, llegara en las alforjas del algún chasque que, devorando distancias bajo un cielo de otoño, atravesó ríos y arroyos, y anduvo caminos apenas insinuados entre montes de talas y espinillos.

Curiosa jugada del destino, pues mientras esto ocurría, otro mensajero, hijo de Concepción del Uruguay, agotaba caballo tras caballo en loca carrera contra el tiempo. Era Melchor José Lavín que, en misión muy distinta, portaba pliegos de Cisneros para Liniers. Revolución y contrarrevolución, cara y cruz en el destino de un pueblo que quería nacer...

La resolución capitular del 8 de junio. Por una serie de circunstancias propias a su idiosincrasia y a su medio - ha dicho con acierto Leoncio Gianello - los pueblos entrerrianos estuvieron inmediatamente en aptitud de franca adhesión al movimiento de Mayo. La incertidumbre en que vivía gran parte de los pobladores con respecto a la tierra que estaban poseyendo y cuya propiedad alegaban poderosos terratenientes, vinculados a las autoridades virreinales que amenazaban desalojarlos; el aislamiento que su configuración geográfica había determinado en la región, y la escasa radicación en ella de funcionarios representantes de la autoridad central, eran factores de un acendrado particularismo que se convertiría muy pronto en anhelo de libertad y autonomía gubernativa.

De manera, pues, que cuando el alcalde de Concepción del Uruguay recibió la comunicación de la instalación de un nuevo gobierno en el Río de la Plata, tras la disposición del virrey Cisneros, inmediatamente llamó a reunión a los demás integrantes del Cabildo para responder al requerimiento de la Junta Provisional Gubernativa de las Provincias del Río de la Plata.

El extravío de los libros del Cabildo de Concepción del Uruguay - problema al cual ya nos hemos referido con anterioridad - no nos permite conocer con más detalles lo ocurrido en esa sesión. Si hubo o no opiniones encontradas. Si algún regidor se manifestó en desacuerdo con la actitud que la mayoría pensaba adoptar. O si, por el contrario, todos fueron coincidentes en aceptar el criterio que finalmente se siguió.

Sólo sabemos - y es lo que más importa - que el 8 de junio de 1810, a tan sólo catorce días de los trascendentes acontecimientos ocurridos el 25 de mayo, el Cabildo de Concepción del Uruguay, apenas recibida la circular de la Junta, dispuso su reconocimiento al primer Gobierno Patrio. La institución capitular uruguayense se convirtió, así, en el primero de los cabildos entrerrianos que tomó tan importante decisión.

Por fortuna, se conserva en el Archivo General de la Nación el oficio que el ayuntamiento uruguayense dirigió a la Junta, a través del cual no sólo quedó evidenciada su adhesión al nuevo gobierno, sino la aseveración de que pronto se elegiría el diputado que representaría a la villa de Concepción del Uruguay ante la Junta Gubernativa.

El precioso documento, que lleva la firma de José Miguel Díaz Vélez, Agustín Urdinarrain, Domingo Morales y José Aguirre, dice así: "Exmos. Señores de la Junta Provisional Gubernativa de las Provincias del Río de la Plata. Acabamos de recibir con oficio de V.E. del 1° del corriente, los impresos que manifiestan los justos motivos y fines de la instalación de la Junta Provisional Gubernativa de las Provincias del Río de la Plata a nombre del Señor don Fernando VII y quedan dadas todas las disposiciones para que se lleve a debido efecto en el distrito de esta jurisdicción cuanto V.E. se sirve prevenirnos. El más pronto envío del diputado de esta villa y el puntual cumplimiento a las presentes y sucesivas órdenes de V.E. acreditarán el celo y patriotismo de este vecindario a cuyo nombre tenemos el honor de felicitar a V.E. Nuestro Señor guíe la vida de V.E. muchos años. Villa de la Concepción del Uruguay, 8 de junio de 1810".

Elección de un diputado. El acto de reconocimiento y adhesión quedó así cumplido. Pero faltaba un paso más para dar efectivo cumplimiento a la circular cursada por la Primera Junta. El vecindario de Concepción del Uruguay debía elegir un diputado, que en su representación se incorporaría al gobierno constituido en Buenos Aires.

La elección - como era usual en la época - se realizó en cabildo abierto, al que concurrieron cuarenta y cuatro caracterizados vecinos, presididos por los siete funcionarios del cabildo ordinario.

El lunes 30 de julio de 1810 fue un día distinto en Concepción del Uruguay. Pocas veces los habitantes de la villa habían sido convocados para tomar una decisión política de tanta trascendencia. Por primera vez, uno de ellos tendría oportunidad de representarlos en el Gobierno Superior del Río de la Plata. Por primera vez, la palabra del diputado - que sería la palabra de todos - sería escuchada. Por primera vez tomarían parte efectiva en la conducción política y económica del país.

Es de imaginar entonces, los momentos que se vivieron en la villa ese lunes 30 de julio. Cesó la actividad de todos los días. Los concurrentes al cabildo debieron suspender sus tareas cotidianas. Y aún los que no participaron de la reunión, se acercaron curiosos, formando corrillos o deambulando por las adyacencias.

Por fin llegó la hora fijada. En los lugares de privilegio se ubicaron los funcionarios del ayuntamiento: al alcalde de primer voto, doctor José Miguel Díaz Vélez; el alcalde de segundo voto y juez de menores, don Domingo Morales; el regidor decano, don Agustín Urdinarrain; el regidor segundo y alguacil mayor, don José Aguirre; el regidor tercero con ejercicio de fiel ejecutor y juez de policía, don Ramón Martiranía; el cuarto regidor y defensor de pobres y menores, don Lorenzo Macazaya; y el síndico procurador general, don Sebastián López.

Más allá tomaron ubicación los vecinos concurrentes, entre los que se destacaban el comandante militar de Entre Ríos, don Josef de Urquiza; los presbíteros Redruello, Sánchez y de los Santos; don Ignacio Sagastume, don José Posse de Leys, don Lorenzo López, etc.

El acta de la sesión del cabildo abierto de Concepción del Uruguay, después de registrar los nombres de todos los asistentes, continúa expresando que "dijeron que habiendo resultado electo en acto de la misma fecha para diputado de nuestra villa, el señor Cura Vicario, doctor don José Bonifacio Redruello, otorgaron que le confieren y dan para sí y a nombre del Cabildo y su vecindario, todo su poder cumplido especial y tan bastante cual de derecho se requiera y sea necesario para más valer al referido doctor José Bonifacio Redruello, para que representando su acción y derecho como si ellos mismos presentes fuesen, se persone a la Junta Superior Provisional Gobernadora de las Provincias Unidas del Río de la Plata a nombre de Nuestro Amado Fernando VII y en ella haga y practique todos los actos a que se dirige su convocatoria con arreglo a lo prevenido por la misma Superior Junta, promoviendo en todos ellos la guarda y consideración de los derechos de nuestro amado Soberano don Fernando VII, y juraron a Dios y a una señal de Cruz, no reconocer otro soberano que al mismo Señor Fernando VII y sus legítimos sucesores según el orden establecido por las leyes y estar subordinados al gobierno que legítimamente represente, haciendo igual juramento el Diputado en cuya señal firma".

Y a renglón seguido, uno por uno, las autoridades capitulares y los vecinos de Concepción del Uruguay asistentes al cabildo abierto del 30 de julio de 1810, fueron estampando sus respectivas firmas: José Miguel Díaz Vélez, Domingo Morales, Agustín Urdinarrain, Josef Aguirre, José Ramón Martiranía, Lorenzo Ignacio de Macazaya (o Macatzaga?), Sebastián López, José Bonifacio Redruello, Francisco Santos, Juan Antonio Sánchez, Josef de Urquiza, Francisco Doblas, José Pérez, José Antonio Posse de Leys, Ignacio Sagastume, Juan Bautista de Gomensoro, Carmelo Chaves, José Víctor de Alzáa y Olaye, Lorenzo López, Agustín Almada, Melchor José de Rilo, Andrés San Pedro Galán, Angel Raña, Narciso Calvento, Mariano Romero, José Zubillaga, José Antonio Pérez, Luis de Hermelo, José Piriz, Romualdo Núñez, Francisco Fernández, Domingo Benítez, Santiago Amarilla (o Amarillo), Miguel Dumón, Roque Romero, Juan José Walton, José Antonio Bolado, José Francisco de Castro, Antonio del Rivero, Antonio Domínguez.

Como algunos de los asistentes no sabían firmar, Alzáa y Olaye lo hizo a nombre de Lorenzo Aguirre, Félix Pavón, Antonio Novas Travieso, Cayetano Tolosa, Manuel Blanco, Mateo Taborda, Antonio Osuna, José Agosto, Miguel Lescano y Juan Antonio Retamal.

Las tribulaciones del cura Redruello. El diputado elegido por el vecindario de Concepción del Uruguay era todo un personaje. No necesitamos recordar a nuestros lectores que en el capítulo 13 de la Primera Parte ("la vida religiosa"), hemos trazado la biografía del distinguido sacerdote. En esos momentos, de acuerdo con el pensamiento de la mayoría de los asistentes al cabildo abierto del 30 de julio, los uruguayenses de 1810 no podían haber elegido mejor...

Pero he aquí que el doctor José Bonifacio Redruello jamás se incorporó a la Junta Gubernativa. ¿Qué pudo haber ocurrido para llegarse a semejante frustración?

La respuesta a esta pregunta surge de una lectura atenta de los dos documentos que hemos reproducido: el oficio del Cabildo a la Junta, del 8 de junio, y el acta del Cabildo abierto del 30 de julio. Ambos papeles, en consonancia con las resoluciones, circulares y declaraciones de la Junta, transpiran una total adhesión y respeto hacia el monarca español.

Y en Concepción del Uruguay, como en tantas otras partes del antiguo virreinato, había muchos españoles - peninsulares o americanos - convencidos sinceramente de la necesidad de salvaguardar los derechos de Fernando VII ante la dramática situación de España. Por eso la adhesión y el acatamiento al nuevo gobierno del Río de la Plata, que proclamaba a los cuatro vientos esa necesidad.

Pero la "máscara de Fernando", como ha dado en llamar la historia tradicional a esa actitud inicial del proceso revolucionario, se fue descubriendo poco a poco. A los procedimientos y definiciones de la Junta que contrariaban lo declamado en los papeles, se agregaron, en el caso particular de Concepción del Uruguay, las comunicaciones suministradas por las autoridades españolas de Montevideo que no titubeaban en señalar el verdadero carácter revolucionario del proceso iniciado en Buenos Aires.

Y, entonces se produjo la lógica división entre aquellos que deseaban mantenerse fieles a la corona y quienes se sintieron identificados con el nuevo orden de cosas. Entre los primeros estaba el doctor Redruello. Advertido de lo que ocurría, y viendo la marcha que la Primera Junta imprimía a los sucesos, volvió sobre sus pasos. Rehusó la diputación recién conferida y emigró a Montevideo.

La Junta, al ser consultada por el Cabildo de Concepción del Uruguay sobre el particular, respondió que oportunamente avisaría lo que correspondería ejecutarse al respecto. En definitiva, y sobre todo por la posterior ocupación española de la villa, nunca se realizó acto alguno para elegir un nuevo diputado.

La actitud de don Josef de Urquiza. Actitud parecida a la de Redruello asumió el comandante general de los Partidos de Entre Ríos, don Josef de Urquiza. Conocido el dramático suceso de Cabeza de Tigre - el fusilamiento de Liniers y los otros jefes de la contrarrevolución - y alertado ya por diversas comunicaciones del gobernador español de Montevideo, don Joaquín de Soria, Urquiza renunció a su cargo el 13 de setiembre de 1810. Es, por lo tanto, equivocada la apreciación de algunos autores - v.gr. Benigno T. Martínez - respecto de los motivos determinantes de la actitud de Josef de Urquiza. De ninguna manera puede ser considerada como una reacción contra la medida de la Junta, que disponía que los Partidos de Entre Ríos quedasen subordinados a la Tenencia del Gobierno de Santa Fe, pues a esto, antes de renunciar, prestó total reconocimiento.

El alejamiento de Redruello y de Urquiza de sus respectivos cargos, no implicó su marginación de los acontecimientos que habrían de sobrevenir a corto plazo. Uno y otro, de ahí en más, trabajarán arduamente en defensa de sus ideas.

El primero mostró la vehemencia con que defendió su causa, poniendo todos sus recursos al servicio de los españoles. Cuando Michelena se apoderó de Concepción del Uruguay, le ofreció un banquete. Y, posteriormente, al ser recuperada la villa por los patriotas, se alejó definitivamente rumbo a Montevideo.

El segundo, al frente de un grupo de vecinos de la villa que respondían a la corona española, también se dirigió a la ciudad de Montevideo, para ponerse al servicio del gobierno de esa plaza.

Tiempos muy difíciles advenirán para los pobladores de Concepción del Uruguay. Divididos en dos bandos irreconciliables, serán no sólo testigos sino partícipes de una lucha inevitable. Patriotas y realistas pugnarán por el triunfo. Pero esta es otra historia que veremos después.




2


LA CONQUISTA DE LA VILLA

1810 - 1811


Revolución y contrarrevolución - La invasión de Michelena - Los españoles se apoderan de la villa - ¿Pudo haberse evitado la caída de la villa? - Bajo la dominación realista - El retiro de Michelena y la situación del cabildo adicto - Una deuda nunca saldada - El renacer de la esperanza.


Revolución y contrarrevolución. Los últimos meses del año 1810 fueron testigos de importantes acontecimientos que convulsionaron el territorio de Entre Ríos.

De tránsito al Paraguay, el general Manuel Belgrano llegó a la Bajada del Paraná, a principios de octubre. Conocidos son los plausibles esfuerzos de toda esa población para abastecer la fuerza expedicionaria. A ello se refirió el ilustre patriota, al decir: "Ningún obstáculo había que no venciesen por la patria".

Inflexible en el cumplimiento de su deber, Belgrano no titubeó en seguir la orden de la Junta de no variar el plan trazado y ello a pesar de ser reiteradamente advertido sobre la inminente invasión al territorio entrerriano por parte de los españoles de Montevideo, al mismo tiempo que se produciría el pronunciamiento de los núcleos realistas de las villas de Concepción del Uruguay, Gualeguay y Gualeguaychú.

Era evidente, en esos momentos, que las seductoras comunicaciones del gobernador de Montevideo Joaquín de Soria, habían promovido un ambiente favorable a la reacción española en las costas del Uruguay, mientras en la del Paraná predominaban los partidarios del nuevo orden.

Ante la renuncia presentada por Josef de Urquiza como comandante general de los Partidos de Entre Ríos, la Junta designó en su reemplazo al alcalde de primer voto de Concepción del Uruguay, doctor José Miguel Díaz Vélez. En su Autobiografía, el general Belgrano expresó: "Para asegurar en el partido de la revolución el Arroyo de la China y demás pueblos de la costa occidental del Uruguay, nombré comandante de aquella orilla al doctor José Díaz Vélez, y lo mandé auxiliado con una compañía de la mejor tropa de caballería de la patria que mandaba el capitán don Diego González Balcarce".

Ya a mediados de setiembre, cuando Díaz Vélez no había sido designado todavía comandante general, en su carácter de administrador de correos y alcalde de Concepción del Uruguay, se dirigió a la Junta pidiéndole el envío de 100 o 200 hombres con la finalidad de asegurar las providencias gubernativas, pues de lo contrario los españoles podrían tomar la villa con suma facilidad. Como veremos, el vaticinio no tardó en cumplirse.

El clima que se vivía por esos días en Concepción del Uruguay era de gran tensión. Dada la proximidad de la invasión española proyectada desde Montevideo, los realistas de la villa, sin ninguna clase de tapujos, hacían ostentación de sus ideas.

No cabe duda que la Junta de Buenos Aires estaba al tanto de todas estas ocurrencias, puesto que con fecha 19 de octubre, ordenó al comandante de Entre Ríos que adoptara "las más serias providencias para arrancar de raíz toda semilla de contradicción a la buena causa de las Provincias que tan gloriosamente sostenemos".

Pero a pesar de que Díaz Vélez intentó tomar algunos recaudos, no fue posible frenar la contrarrevolución.

La invasión de Michelena. A todo esto, el gobernador militar de Montevideo, Gaspar de Vigodet, dispuso el 16 de octubre de 1810, que el capitán de la marina española Juan Angel Michelena se apoderara de Entre Ríos. En cumplimiento de tal resolución, éste se dirigió con su flotilla a Paysandú, mientras por tierra marcharon algo más de 200 hombres.

A partir de ese momento los sucesos se precipitaron. Simultáneamente con el arribo de Díaz Vélez a Concepción del Uruguay, donde fue reconocido en su flamante cargo de comandante general de Entre Ríos, Michelena inició su campaña sobre el Arroyo de la China. Pero dejemos que sea el propio Díaz Vélez, a través de su informe al teniente gobernador de Santa Fe, el que nos dé a conocer los detalles del comienzo de la invasión. "Acabo de llegar en este momento (30 de octubre) y de ser reconocido por Comandante - expresó -; los momentos urgen a tomar las más activas providencias de seguridad en los pasos del Uruguay, y defensa de este pueblo. Llegó Michelena a Paysandú con fuerzas cuyo número no sabemos de cierto. Pasó el día de ayer 14 o 15 hombres a este lado en los terrenos de mi estancia y robaron mi barco y las canoas que siempre he tenido para el paso del río, robándome asimismo el bote de la curtiduría. No se sabe qué fuerzas tiene, ni se puede averiguar otra cosa en tan corto término y creo dar a V.S. la noticia más ajustada en la copia inclusa; haciéndole presente al mismo tiempo que corre aquí la voz de que caminaron para la Bajada tres o cuatro cañoneras y una fragata".

Los seis días que siguieron fueron de incertidumbres y zozobras. Distintos sentimientos y diferentes sensaciones experimentaban los habitantes de Concepción del Uruguay. Nunca, hasta ese momento, la tragedia de la guerra los había rozado tan de cerca. Sin embargo, en algunos latía esperanzada alegría: las fuerzas españolas estaban cada vez más próximas y muy pronto se apoderarían de la villa. En otros - sin importarles hacia donde se inclinara el triunfo - sólo había temor frente a los acontecimientos que se iban a producir. Pero también estaban aquellos en los que comenzaba a arder un sentimiento nuevo: el de la patria naciente.

En la madrugada del 6 de noviembre de 1810 comenzó el ataque. Ni siquiera se esperó la oportunidad de una noche oscura. La luna iluminaba las aguas mansas y plateaba la copa de los árboles, cuando las fuerzas de Michelena cruzaron el río.

Aunque detectados por las patrullas destacadas por Díaz Vélez, los españoles pudieron desembarcar con toda comodidad en una costa llena de montes, "todos puntos difíciles de guardarse y mucho más con tan poca gente".

Según comunicó aquél al general Belgrano, apenas conocida la presencia del enemigo en las cercanías de Concepción del Uruguay, "como desde que pisó ese destino hemos vivido de día y de noche sobre las armas, puse inmediatamente la gente a caballo y me mantuve así hasta que se aclaró el día".

Con las primeras luces del alba, una nueva desazón golpeó el ánimo de Díaz Vélez. Algunos hombres que había adelantado, volvieron con la noticia de la superioridad numérica del adversario y de sus armas, puesto que hasta contaban con tres pequeños cañones. Poco era lo que podían hacer los defensores de Concepción del Uruguay, y ello a pesar de los 45 hombres de caballería que, al mando de Diego Balcarce, había enviado en su auxilio el general Belgrano.

Cuando las fuerzas españolas estuvieron "como a tres cuadras" de la villa, Díaz Vélez no esperó más y abandonó el lugar junto con su tropa "a la marcha y trote".

En su informe a Belgrano, el comandante de Entre Ríos expresó que no habían sido vanos sus recelos "sobre la pérdida inevitable de la villa del Uruguay, quedándome la sola satisfacción de haber retirado la Compañía de Caballería de la Patria y algunos milicianos que se me reunieron con su capitán don Joaquín Vilches, con orden y guardando el decoro correspondiente a las armas".

Los españoles se apoderan de la villa. Sobre la toma de la villa de Concepción del Uruguay por parte de los españoles existe otro valioso documento, emanado de uno de los oficiales invasores. Esta versión de los sucesos - con excepción de la parte en que se hace referencia a los servicios prestados por Francisco Ramírez - no ha sido tenida en cuenta por los historiadores entrerrianos que se han ocupado del tema. Nos referimos a lo afirmado por José Rondeau, en esos momentos todavía al servicio de España. En su Autobiografía dejó escritos sabrosos detalles de la operación, que vienen a completar, así, el cuadro ya descripto.

El futuro jefe patriota expresó: "Me incorporé a la fuerza dicha (de Michelena), en momentos que su jefe se disponía a pasar con ella a la villa de Concepción del Uruguay a batir otra como de igual número que estaba en ella a las órdenes del doctor Díaz Vélez, nombrado entonces teniente coronel de milicias por el gobierno de Buenos Aires... La maniobra de embarque se hizo de noche pero en plena luna, de modo que una partida de las tropas patriotas que constantemente estaba en observación a la parte opuesta del río, llevó esta noticia a su jefe muy anticipadamente a nuestro arribo, porque también el viento era contrario y hacíamos poco camino. Con todo, muy cerca del amanecer, entramos a la boca del Arroyo de la China y en esta situación me ordena el comandante Michelena que tomase el bote que iba a popa del falucho que montábamos y que fuese a hacer la descubierta sobre el muelle o desembarcadero de aquel arroyo.

"Al mismo tiempo que conocí la impericia e imprudencia de este mandato, porque era de esperarse que habría guardia en el desembarcadero, como en efecto la había, de veinte individuos de tropa con un oficial, que al acercarnos nos lo habrían privado haciéndonos una descarga; no obstante salté al bote que ya se había traído al costado con ocho soldados, cuatro marineros que bogaban y el patrón al timón. Felizmente me acordé a los pocos momentos de haberme separado del falucho que el modo de salvar el riesgo que dejo indicado, era navegar por la costa y desembarcar en una de las varias entradas que tenía el bosque antes de llegar al muelle, las que yo conocía muy bien por haberlas practicado muchas veces en el ejercicio de la caza y aunque hacía largo tiempo que me había separado de aquellos países creía que aún debían existir. Prevenido el patrón, respiró por esta medida de precaución porque iban amilanados; así es que como dos cuadras antes de llegar al puerto, me colé en el monte con mis ocho soldados y marchamos con mucho silencio. Poco antes de llegar al muelle, hice disparar dos o tres tiros y levantar algazara. La guardia patriota se sorprendió y no hizo otro movimiento que el de montar a caballo y correr hacia la villa (Concepción del Uruguay), dejando un hombre a quien encontramos bregando con el suyo y tan alborotado que no lo dejaba montar. Fue hecho prisionero, y de él traté de tomar algunas noticias sobre la fuerza que ocupaba el pueblo; pero bien fuese por lo aturdido que estaba o porque nada sabía a este respecto, ningún conocimiento prestó.

"Pareciéndome que era llegado el momento de mi fuga, salí del puerto solo y me adelanté al camino que iba a la población hasta enfrentar con la quinta de Sagastume; allí hice alto, y me puse de pie sobre una masa de carreta que había en la calle, sirviendo de base a una cruz, y en observación de los movimientos de la tropa que se veía a caballo en el pueblo y no tardé en conocer que desfilaba en retirada hacia el interior de aquel territorio. Entonces volví al muelle y ordené al patrón que ya se había acercado con el bote, llevase al jefe (Michelena) la noticia de que el puerto y población estaban francos, pero como el viento había calmado enteramente, tardaron los buques mucho rato en llegar. Hecho el desembarco, pasamos a ocupar el pueblo, y en él se supo con certeza que la tropa que lo había dejado, se dirigía a la Bajada". (José Rondeau, Autobiografía).

¿Pudo haberse evitado la caída de la villa? La ocupación de la villa había sido consumada. Los relatos de Díaz Vélez y Rondeau - por ese entonces en bandos antagónicos - nos han permitido conocer con bastante detalle la conquista de Concepción del Uruguay por los españoles.

Ante lo ocurrido resulta lícito preguntarnos: ¿Pudo haberse evitado la caída de la villa?

Belgrano había pensado que era más conveniente en esos momentos acudir con sus fuerzas hacia el Uruguay y tratar de impedir la toma de las villas por los realistas, pero la Junta decidió continuar con el plan inicial de expedicionar sobre el Paraguay. Y aunque acató disciplinadamente la medida, su disconformidad fue innegable. Para que no se crea que ésta es una simple conjetura de nuestra parte, veamos lo que el mismo Belgrano dejó escrito sobre la cuestión del Arroyo de la China.

"Tuve noticias positivas de una expedición marítima que mandaba allí (Concepción del Uruguay) Montevideo y le indiqué al gobierno que se podría atacar; me mandó que siguiera mi marcha, sin reflexionar ni hacerse cargo de que quedaban aquellas fuerzas a mi espalda, y las que si hubiesen estado en otras manos, me hubieran perjudicado mucho. Siempre nuestro gobierno, en materia de milicia no ha dado una en el clavo..."

La crítica ha aflorado clara y precisa. Incluso con cierto dejo de lamentación. Es que Belgrano escribió estas líneas poco después de ocurridas las penosas jornadas de Vilcapugio y Ayohuma y cuando todavía sentía el escozor de lo sucedido en 1812, oportunidad en que obtuvo el brillante triunfo de Tucumán, contrariando las expresas órdenes del gobierno.

En Alcaraz, el jefe patriota se enteró de la caída de la villa de Concepción del Uruguay en poder de las fuerzas españolas a las órdenes de Michelena. De inmediato ordenó a Balcarce que se le reuniese y, al mismo tiempo, insistió ante la Junta solicitando la autorización para repeler la invasión. Llegado a Curuzú Cuatiá, recibió la contestación de aquélla, que confirmaba la orden dada con anterioridad. Ante ello, a Belgrano no le quedó otra alternativa que seguir su marcha hacia el norte.

Es lugar común en la historiografía entrerriana realzar sin retaceos la figura del comandante de Entre Ríos y ex alcalde de Concepción del Uruguay, doctor José Miguel Díaz Vélez, por su actuación en aquellos difíciles momentos del año diez. Sin embargo, para una más adecuada valorización del personaje, convendría no dejar de lado cierta afirmación de Belgrano estampada en su Autobiografía: "Aquellas fuerzas de Montevideo se pudieron tomar todas; venían en ellas muchos oficiales que aspiraban reunírsenos, como después lo ejecutaron, y si don José Díaz Vélez en lugar de huir precipitadamente, oye los consejos del capitán Balcarce y hace alguna resistencia, sin necesidad de otro recurso queda la mayor parte de la fuerza que traía el enemigo con nosotros y se ve precisado a retirarse el jefe de la expedición de Montevideo, Michelena, desengañado de la inutilidad de sus esfuerzos; y quien sabe si se hubiera dejado tomar, pues le unían lazos a Buenos Aires de que no podía desentenderse".

Como se ha podido apreciar, no es precisamente un elogio lo que fluye de las palabras de Belgrano con respecto a la actitud de Díaz Vélez, quien - como dijimos - se dirigió rápidamente a Santa Fe, dejando a Concepción del Uruguay y a las restantes villas entrerrianas libradas a su propia suerte.

Por supuesto que frente a esta drástica opinión, y, a fuer de sinceros, no podemos ignorar las afirmaciones de otros contemporáneos y el hecho de que muy difícil le hubiera resultado a Díaz Vélez la defensa de Concepción del Uruguay, dada la inferioridad militar en que se hallaba. Un testimonio interesante a este respecto, es el informe del vecino de Gualeguaychú, don Jaime Martí, quien el 3 de diciembre escribió a la Junta: "Asimismo creo deber añadir que la conducta del comandante Díaz Vélez ha sido consecuencia de las circunstancias, y tal vez que otro no se conduciría con igual prudencia y patriotismo. Abandonó su familia e intereses por el servicio de la patria; mantuvo a su costa exploradores que lo instruyeron de los movimientos del enemigo posesionado de la Banda Oriental del Uruguay. He oído a prófugos (que de la Concepción llegaron a Santa Fe) que todo europeo se había presentado a Michelena con una, dos y aun tres armas, cuando por otra parte el comandante Díaz Vélez, aun practicando los mayores esfuerzos, apenas pudo conseguir tres o cuatro fusiles".

Bajo la dominación realista. Con errores o sin ellos, lo cierto fue que Concepción del Uruguay cayó, el 6 de noviembre de 1810, en poder de los españoles. Los realistas y sus partidarios celebraron alborozados la entrada en la villa de las tropas de Michelena. En esas circunstancias, destacados vecinos tomaron abierta posición en favor de la causa realista. Recordemos, por ejemplo, a don Josef de Urquiza y al doctor José Bonifacio Redruello, quien dio un banquete en honor del jefe español. En carta a la Junta, de 20 de noviembre, Belgrano comentó estos sucesos diciendo: "...todos los europeos residentes allí y algún criollo del partido de Urquiza, también han seguido las huellas".

Apenas posesionado de la villa, Michelena ordenó la deposición del Cabildo y la elección de otro, cuyos componentes, por supuesto, eran adictos a la causa española. El nuevo ayuntamiento de Concepción del Uruguay quedó constituido de la siguiente manera: alcalde de primer voto: Ignacio Sagastume; alcalde de segundo voto, Mariano Romero; regidor decano, Juan Anca y Puente; alguacil mayor, Francisco Cortina; fiel ejecutor y juez de policía, Juan Baustista Gomensoro; defensor de pobres y menores, Juan José Walton; síndico procurador, Miguel Dumont.

Es posible que los vencedores hayan cometido algunos excesos. Al menos, así ha quedado reflejado en las palabras de Zapata, al afirmar que muchos eran los que se estaban cometiendo con la población de Concepción del Uruguay, pues se ponía en prisión hasta "las mujeres y niñas solteras". Según el mismo informante, los criollos eran aborrecidos a tal extremo, que no se les permitía estar ni en las vecindades de la villa, pues si los españoles divisaban alguno, "aunque fuera de lejos, buscaban igual proporción que la que se busca a un pato para asegurarse el tiro".

Michelena ordenó abrir causa criminal contra los vecinos de Concepción del Uruguay, José Miguel Díaz Vélez, Joaquín Vilches, Ramón Martiranía, Francisco Doblas y Juan Suárez. Y, al propio tiempo, dispuso que los que tuviesen armas se presentasen con ellas para que sirvieran en el momento que se precisase, manifestando que "el que no estuviese gustoso hablase, pues él solo se hallaba hombre para defenderse". Además, no faltó la amenaza, pues el jefe español expresó que a todo sujeto que no estuviese de acuerdo le serían confiscados sus bienes "y sus vidas en peligro y la de sus hijos".

El 7 de noviembre, en horas de la tarde, convocó al vecindario de la villa y su Partido, para que en reunión general, prestase juramento de obediencia al gobierno de Montevideo y muy probablemente al Consejo de Regencia, con la suprema autoridad depositaria de la soberanía española.

Una deuda nunca saldada. Durante su permanencia en Concepción del Uruguay, Michelena debió recurrir a algunos préstamos para la subsistencia de las tropas a su mando. Así pudo reunir la suma de 4.206 pesos, de los cuales, casi la cuarta parte, fue aportada por José Tomás de Cacho.

Después de la recuperación de la villa por las fuerzas patriotas, este vecino de Concepción del Uruguay emigró a la Banda Oriental, donde falleció en la villa de Mercedes, el 16 de febrero de 1812. Y no obstante las estrecheces económicas que pasó en esta etapa de su vida, nunca pudo recuperar ni siquiera parte del dinero entregado a los españoles, a cuya causa demostró siempre la mayor fidelidad.
Fuente: Historia de Concepción del Uruguay. Tomo I. Prof. Oscar Urquiza Almandoz