lunes, 13 de octubre de 2008

Alicia Caporossi: No se lee lo que no se entiende

NO SE LEE LO QUE NO SE ENTIENDE*

La lectura es una actividad social porque los grupos y los sujetos comparten las significaciones entre sí. Por ello, la lectura no es una actividad individual ni es un acto natural.

Las actividades de la lectura nacen con la civilización y la cultura. Entendida la cultura como histórica y relacional, como los significados y las prácticas adquiridas en la vida social. Ninguna sociedad puede comprenderse sin tener en cuenta las experiencias históricas, las creencias y las prácticas que esas experiencias producen.

La lectura actividad social y cultural une dos trabajos separados en nuestra actividad cerebral:
-un procesamiento visual de la información donde interviene el ojo y
-un procesamiento auditivo. En tanto el lenguaje nos llega con los sonidos a través del oído.
El pedagogo francés Hébrard señala que la conjunción de estas dos actividades es difícil porque la lectura necesita de dos trabajos cerebrales paralelos: reconocer palabras y dar significación a lo leído. Estos trabajos cerebrales que son necesarios para leer no se realizan en forma consciente. Pero, sí se es consciente de que se está entendiendo y para ello se hacen todos los esfuerzos.

Por ello, la dificultad más grande es la comprensión de textos, en tanto que la comprensión no es una actividad automática. La comprensión es una actividad de mucha profundidad y es esencialmente social y cultural. Por lo tanto, la comprensión se produce cuando lo que se lee es entendido en el campo que está inscripto el texto. Se lee comprensivamente cuando se construyó un buen conocimiento de cada campo cultural, cuando se comparte significados con el grupo de pertenencia.

Cabe preguntarse ¿qué es un buen conocimiento? Un conocimiento que favorece el cuestionarse, criticarse, verificar permanentemente la coherencia de lo que se va comprendiendo. Por lo tanto, se lee comprensivamente como producto de un proceso.
La escuela en este proceso tiene un papel fundamental, en tanto en ella se buscan las estrategias para que los niños y los jóvenes compartan las significaciones de los textos, para que construyan la competencia cultural. Sabemos que la mayor dificultad de los chicos es construir la competencia cultural. O sea, construir ese conocimiento de cada campo de la cultura para poder leer textos de los diferentes campos.
Quedar fuera de esas significaciones compartidas implica para esos niños y jóvenes quedar excluido de la sociedad. Desde esta perspectiva la enseñanza de la lectura es un acto político.
Por eso hay que centrar la mirada en las estrategias de la enseñanza, en la selección de los textos, verificar su coherencia, su informatividad, los términos específicos, los semitérminos, las inferencias posibles y tener en cuenta el contexto socio-cultural de los niños y los jóvenes para que ese texto no sea un obstáculo en la comprensión de lo que lee. Esto implica pensar en estrategias de las prácticas de la enseñanza que posibiliten la comprensión lectora como el diálogo, las comparaciones, los ejemplos, las metáforas, las explicaciones, las analogías, las narraciones, la lectura en voz alta, la escritura para una mayor comprensión de los textos. Hay que volver a la discusión oral sobre el texto leído para que los chicos realmente comprendan el texto.
El pedagogo francés sostiene que cuando un niño no lee no es porque no le gusta leer, sino que al no reconocer lo que está leyendo se convierte en extranjero a los textos.

En esta cultura fragmentada y del zaping es una gran dificultad la lectura comprensiva y a la vez un gran desafío enseñar a leer al niño y al joven para entender los significados polisémico de los textos. Un aprendizaje que los niños y los jóvenes tienen que hacer a partir de las estrategias de la enseñanza seleccionadas, planificadas para que no obstaculicen la comprensión lectora, sino que favorezcan el desarrollo de la competencia cultural.

La propuesta o las pistas para afrontar este desafío áulico es dialogando, compartiendo significaciones, reconociendo lo conocido, relacionando, comparando, abriendo espacios para la reflexión con los niños y los jóvenes.
BIBLIOGRAFÍA
Clases de Posgrado de FLACSO “Currículum y Prácticas Escolares en Contextos”
HÉBRARD, Jean, El aprendizaje de la lectura en la escuela: discusiones y nuevas perspectivas. Conferencia dada en la Biblioteca Nacional – Sala Cortázar, de la Ciudad de Buenos Aires, en el año 2000.
SANJURJO, Liliana (2003) “Volver a la clase”. Homo Sapiens, Rosario, Argentina.
*Alicia Caporossi
LC. 6.527.672
Profesora en Ciencias de la Educación UNR
Doctorando en Educación Facultad de Humanidades y Artes UNR
Diplomada Superior en Ciencias Sociales FLACSO
Docente Pasante Cátedra de Residencia en Ciencias de la Educación Facultad de Humanidades y Artes UNR
Docente de la Licenciatura en Gestión Nivel Inicial, EGB 1 y 2 en la Universidad de concepción del Uruguay, sede Rosario
Asesora pedagógica en diferentes escuelas de la ciudad de Villa Constitución, Santa Fe