lunes, 13 de octubre de 2008

Apuntes sobre la vida de Juan Alberto Uriarte, secuestrado por la Triple A en 1975

Programa Trabajos de Investigación 2005
“Desaparecidos y Muertos en la última Dictadura militar”

Nombre

Juan Alberto Uriarte

Autores
Roxana Edit Miño
Enzo Fabricio Doti
Luis Alberto Moren


Docente Asesor
Prof. Ramón Enrique Cieri

Establecimiento
EPNM N° 14 “Raúl Chappuis”
Juan Domingo Perón N° 425
Concepción del Uruguay
Entre Ríos


Así se expresa un poeta chileno contemporáneo:

Esperanza

Mi hijo se encuentra
desaparecido
desde el 8 de mayo
del año pasado.
Lo vinieron a buscar
solo por unas horas
dijeron.
Solo para algunas preguntas
de rutina.
Desde que el auto partió
ese auto sin patente
no hemos podido
saber
nada más
acerca de él.

Ahora cambiaron las cosas.
Hemos sabido por un joven compañero
al que acaban de soltar,
que cinco meses más tarde
lo estaban torturando
en Villa Grimaldi,
que a fines de septiembre
lo seguían interrogando
en la casa colorada que fue de los Grimaldi

Dicen que lo reconocieron
por la voz, por los gritos,
dicen.

Quiero que me respondan con franqueza.
¿Qué época es esta,
en que siglo habitamos,
cuál es el nombre
de este país ?
¿ Cómo puede ser,
eso les pregunto
que la alegría de un
padre
que la felicidad de una
madre,
consista en saber
que a su hijo
lo están torturando?

¿Y presumir por lo tanto
que se encontraba vivo
cinco meses después
que nuestra máxima esperanza
sea averiguar
el año entrante
que ocho meses más tarde
seguía con las torturas
y puede, podría, pudiera
que esté todavía vivo ?
Ariel Dorfman


1- Introducción

Muchos han sido los hechos y actitudes que han dejado su trágica impronta en la historia de nuestro pueblo Argentino. Y no solo en el, sino con trascendencias en otros lugares del mundo.
La mayoría de ellos coinciden con la ocupación autocrática del poder por regímenes militares que, faltos de total respeto por seres e ideales, manejaron con total impunidad, las normas de convivencia, las leyes, los seres y las ideologías. Instalados en el poder desde Marzo de 1976, produjeron una escisión en la historia Argentina.
Fue una época marcada por hechos violentos, desapariciones, opresión, genocidio… en realidad, época nefasta para todo desarrollo personal y social.
Época de rencores que, a la fecha, subsisten y continúan buscando una reparación, a través de grupos sobrevivientes, hijos, abuelas, que en base a recuerdos, tratan de mitigar las heridas que nunca pudieron y podrán cicatrizar. Muchas fueron las madres que –sin dejarse vencer- lloran y lamentan permanentemente la ausencia de vidas importantes para ellas y para la sociedad, uno de los casos, concretamente, fue el de Juan Alberto Uriarte (desaparecido 21/09/75 - Nº CONADEP 9475), y quien en este modesto trabajo deseamos rendir tributo hoy.
Hay muchos elementos y detalles que no nos resultará posible sacar a la luz; muchas carencias de datos y/o elementos precisos, concretos. Pero, a su vez, gran cantidad de fuentes orales y escritas, que dan testimonio de la crueldad y sadismo con que se manejaron las situaciones y las vidas, muchas, de seres que solo se manejaban con utopías –que no han perdido vigencia pese a la falta de ellos- y que han llegado, a través de vivencias y recuerdos, hasta nosotros.
Pero más allá de la rigurosidad de los trabajos al respecto –inclusive el nuestro- de algo estamos seguros, y es de que haremos lo posible por respetar nuestra democracia, y porque no vuelvan a repetirse estos hechos en la historia de nuestro país.







2 Marco Histórico:

La historia nacional Argentina está signada por la representación de dos proyectos de vida, que se ponen de manifiesto en la continuidad de hechos y procesos políticos, económicos y sociales, un proyecto está representado por una profunda identidad latinoamericana, de liberación y autodeterminación en la mayor parte del pueblo, el otro es palpable la representación de la minorías oligárquicas, con un accionar de desarrollo basado en la división internacional del trabajo del Sistema Capitalista, encarnado en emular a los países centrales y ocupar un rol y un espacio de país dependiente y productor de materias primas, sumido económicamente e intelectualmente a los países del hemisferio norte.
Este enfrentamiento aún inconcluso se inició en los albores mismos de la independencia en los comienzos del Siglo XIX, los postulados de Mariano Moreno, José Gervasio Artigas, José Francisco de San Martín, Juan Manuel de Rosas, Justo José de Urquiza, Ricardo López Jordán y Felipe Varela, fueron combatido y reemplazados por el pensamiento de Saavedra, Alvear, Posadas, Mitre, Sarmiento y Roca, etc.
En los inicios del Siglo XX los proyectos antagónicos siguen su construcción de poder, la realidad política, económica, social y cultural, agudiza los enfrentamientos.
La Generación del ´80 y su impulso al ascenso social vinculado al rol servil como expresión de la clase dominante llega a su fin con la aprobación de la ley Sáenz Peña en 1.912 y el Grito de Alcorta santafesino, dan origen a una nueva conformación y representación social . La llegada del radicalismo al gobierno, las transformaciones que lleva adelante la clase media y las reforma al sistema de educación superior, agudizan los enfrentamientos internos. Las luchas obreras superan la hegemonía del gobierno y se suma a esto la crisis económica de EEUU. El radicalismo estaba en el Gobierno pero la oligarquía manejaba el poder.
La utilización de la fuerza pública y el avasallamiento de los derechos constitucionales del año ´30, llevan a militares y civiles al primer Golpe de estado.
Las proscripciones políticas, el encarcelamiento, los asesinatos y las torturas, sumados a los pactos y concesiones económicas a los países imperialistas son el fundamento de su accionar.
Los enfrentamientos bélicos en los países centrales y la correspondiente crisis de los países satélites, generan en nuestro país y en Latinoamérica nuevos paradigmas y nuevos protagonistas.
El surgimiento de un líder de la clase trabajadora y la explosión popular del 17 de octubre de 1.945, llevan a producir nuevamente la discusión sobre los proyectos antagónicos argentinos. El período de transformaciones del peronismo posibilitan las reivindicaciones de la clase trabajadora y cimientan las bases de una nueva distribución de las riquezas y un nuevo sujeto social. La participación de los trabajadores, los derechos sociales y el nuevo rol de la mujer, se suman a un proceso de industrialización y de autodeterminación.
Nuevamente, un sector de las fuerzas armadas y el apoyo decisivo de civiles, producen violentamente el corte del período de transformaciones y pretenden volver al proyecto de la Argentina dependiente. El exilio de Perón, los fusilamientos, las detenciones y las proscripciones van a dar origen a la llamada Resistencia Peronista.
Las democracias débiles, los procesos de industrialización dependientes de empresas monopólicas y los reiterados Golpes Institucionales agudizan el enfrentamiento.
La Revolución Cubana, la organización de grupos armados, la lucha sindical y los movimientos roqueros, posibilitan el surgimiento de un nuevo actor social de cambio en la década del sesenta: Los Jóvenes estudiantes secundarios y universitarios y fundamentalmente los trabajadores urbanos y rurales.
Los discursos, cartas y cortometrajes del Gral. Juan Perón, que llegan desde España, dinamizan la lucha por su regreso y poder continuar con el proyecto de liberación.
La muerte del Che Guevara, el Cordobazo, el secuestro del Gral. Aramburu, los fusilamientos de Trelew y la prohibición de los militares de la vuelta de Perón son los estandartes de las luchas populares y que tiene a los jóvenes como protagonistas,
El triunfo del FREJULI, la liberación de los presos políticos, las transformaciones económicas, el regreso de Perón, la masacre de Ezeiza, ponían de manifiesto nuevamento los proyectos en pugna.
El Renunciamiento de Campora y el triunfo de la fórmula Perón – Perón no paraba los enfrentamientos entre la derecha y la izquierda peronista, y a eso se sumaba los enfrentamientos que producían el ERP –Ejército Revolucionario del Pueblo- en Tucumán.
El enfrentamiento entre el viejo líder y los jóvenes montoneros acelera los enfrentamientos, surge una organización conducida por el “brujo” José López Rega, la Alianza Anticomunista Argentina. Se produce la muerte de Perón y asume la presidencia su tercer esposa y compañera de fórmula; Estela Martínez de Perón. La locura de las tres AAA se despliega por todo el país, se produce el “Rodrigazo” y el clima de violencia se acentúa.
En ese clima y con este escenario nacional se producen detenciones, fusilamientos y desapariciones, son detenidos antes del Golpe del 24 de marzo de 1.976 cientos de jóvenes, entre ellos jóvenes de Concepción del Uruguay, que por razones de trabajo y estudio se encontraban fuera de su ciudad natal. Defienden un ideal y toman partido por defender uno de los proyectos en pugna: El proyecto de Liberación Nacional y Popular.





























3 Biografía de Juan Alberto Uriarte
a) Datos Personales:
Juan Alberto nació el 14 de abril de 1948 en la ciudad de Concepción del Uruguay, provincia de Entre Ríos.
Hijo de Juan Francisco Uriarte y Obdulia Florencia Arroyo.,[1]
El matrimonio tuvo los siguientes hijos: María Angélica, - Juan Alberto-, Mirta, Oralia, Ricardo Francisco, Elsa Beatriz y Estella Maris.[2]
María Angélica vive en Concepción del Uruguay y siendo la hermana mayor y una de las tres sobrevivientes de los hermanos Uriarte, vivió gran parte de la historia junto a su hermano ya que vivía en Buenos Aires y estaban en constante comunicación. Recuerda a su hermano pero no quiere hablar[3], la misma actitud tienen algunos amigos de la infancia y vecinos.

b) Anécdotas de infancia
Juan pasó su infancia en Concepción del Uruguay, era hijo de una familia de trabajadores que vivía en el Barrio “La Concepción”, el espacio geográfico que los primeros habitantes de la Villa del Arroyo de la China habían elegido para vivir.[4]
El sur uruguayense reunía a fines de la década del ´40 y comienzos de los 50 a una nutrida y populosa barriada. Familias numerosas, trabajadoras, solidarias y fundamentalmente vinculadas con el Partido Peronista conformaban los barrios Puerto Viejo y La Concepción.
Su madre participaba – como una vecina adherente - de una de las unidades básicas peronistas del barrio, estaba muy vinculada con Doña Paula Sanabria “la abuelita”, histórica militante, muy vinculada a las actividades que realizaba “Evita” a través de la Fundación de Ayuda Social, “vivía y tenía el local partidario a una cuadra de la casa de nosotros, en calle 25 de agosto y Rivadavia, era mucha la gente que se reunía y a la gente del barrio no le faltaba nada, se realizaban gestiones, se entregaban útiles escolares hasta remedios, era otra época” nos cuenta doña Obdulia.
“Juan no participaba de las actividades políticas por aquel entonces, a él, como todo niño le gustaba jugar con los gurises del barrio, seguramente “Neco” y “Chilo” Zaragoza, Juan Carlos López , Horacio Norberto Poggio y Claudia Emilia Monzón, formaron parte de algunos juegos y charlas de aquel entonces, con los tradicionales juegos, donde no existía los programas de televisión ni tanta tecnología como existe ahora, jugaba al fútbol, pero no participó en ningún club”[5], seguramente la cancha de Sporting Club, la canchita de la “Capilla” o la cancha de “San Lorenzo” hallan sido espacios donde Juan jugó o miró alguna gambeta y gritó algún que otro gol.



c) Recuerdos de Provincia, su escuela
Como no podía ser de otra manera, Juan Alberto cursa sus estudios primarios en la Escuela Nº 48 Recuerdo de Provincia. Escuela de su barrio “La Concepción”, que se encontraba en la misma manzana, en la calle Malvar y Pintos entre Rivadavia y 21 de Noviembre, y lindaba, tapial mediante con el fondo de la casa paterna, ubicada en calle Dra. Teresa Ratto. La Escuela 48 era el lugar donde asistían la mayor cantidad de gurises del barrio. De la documentación que posee la escuela, pudimos obtener que Juan Alberto cursó Tercero, Cuarto y los dos primeros bimestres de Quinto Grado. Su Libreta escolar era la N° 377.943.[6]


d) Incipiente ingreso al mundo laboral
Juan deja de estudiar cuando cursaba 5° Grado en la Escuela 48 y comienza a trabajar como changarín, junto a un amigo y compañero del barrio: Juan Martínez.[7] .
No todos los chicos por aquel entonces necesitaban tener los estudios primarios o secundarios terminados para ingresar al mundo del trabajo.
Si analizamos las notas y promedios obtenidos, podríamos decir que Juan era un alumno que poseía un buen rendimiento en líneas generales, pero su decisión de comenzar a trabajar estaría relacionada también con el deseo de obtener una pronta independencia económica y también de ayudar a su familia, los década de los gobiernos peronistas había terminado abruptamente en el ´55, los cambios de nombres en el Gobierno, la vuelta al escenario político de concentración económica en pocas familias y la prohibiciones del Decreto 4161 de la Revolución “Libertadora” terminaron con todo un tejido social solidario y organizado, que el radicalismo con Arturo Frondizi en la presidencia no pudo resolver.
Desde muy chico se caracterizó por hablar mucho, hablaba y hablaba, sus amigos del barrio le apodaron “el mudo”, nos cuenta Obdulia, con su rostro muy emocionado.

e) Viaje a Provincia de Bs. As. : Nacimiento de su primer hijo:
La delicada situación económica sumada a la inestabilidad política y a la gran posibilidad laboral que brindaba la Capital Federal, hace que Juan Alberto emprenda su primer viaje a Bs. As., en búsqueda de mejores condiciones de trabajo e ingresos económicos a comienzos de la década del sesenta.

f) Su novia, su casamiento, su primer hijo:
Los años transcurrían, llega a la etapa de su adolescencia y comienza a tratar de relacionarse con una vecina del Barrio La Concepción.
Al principio comienza a tratar de seducir a una adolescente que vivía en el sur del barrio, la joven rechazaba los piropos e insinuaciones de Juan, con el paso del tiempo, Hermilinda Angélica Coronel, tres años menor que Juan, comienza su noviazgo que concluirá el 18 de enero de 1.968 con casamiento, el novio tenía 19 años y la novia 16 años, se casan en la Provincia de Bs. As. Y comienzan a vivir en la localidad de Moreno.
Gustavo Daniel Uriarte nacido el 21 de Diciembre 1968 en Moreno, Provincia de Buenos Aires, es el primer hijo del joven matrimonio.

g) Regreso a su ciudad natal: Nacimiento de sus dos últimos hijos:
Hermelinda Angélica “Pocha”, comenta que regresan a Concepción del Uruguay a fines de la década del sesenta, siendo muy pequeño Gustavo Daniel y estando embarazada, mientras que su joven esposo continúa viviendo en Moreno y trabaja en una construcción en Capital Federal en el barrio de Caballito y realiza frecuentes viajes a su ciudad natal, el 24 de Julio de 1970 nace Miriam Elizabet Uriarte nacida en Concepción del Uruguay Entre Ríos y el 12 de enero de 1972 Alejandro Gabriel Uriarte.[8]
4 - Participación Política Sindical:
1- Ocupación Laboral:
A los inicios de la década del setenta, y al paso de unos meses del nacimiento de su tercer hijo, 12 de enero de 1.972[9] Juan Uriarte decide nuevamente retornar a Buenos Aires, su objetivo, nuevamente, como el de tantos jóvenes de litoral es continuar trabajando. De nuevo el largo viaje a la Capital Federal, existían dos opciones entonces:
a) Viaje en transporte automotor (auto, colectivo o camión), la ruta era de tierra – canto rodado- y se tenía que cruzar el Río Paraná en Balsa, para retomar la ruta a Bs. As. El viaje duraba más de cinco hs.
b) Viaje en tren: salía de la estación de nuestra ciudad y se realizaba la combinación en Basavilbaso, desde ahí hasta el cruce en balsa por el Río Paraná y posterior retome hasta la Estación Lacroze de Bs. As.[10]
La experiencias laborales de Juan lo llevan nuevamente a retomar su actividad en la construcción, que por entonces significaba una de las actividades de mayor crecimiento, sobre todo por la edificación de construcciones en torres.
Nos relató su mamá “ Juan vivía en Moreno (Provincia de Buenos Aires) y viajaba todos los días (laborales) hasta Caballito (Barrio de Capital Federal), trabajaba en una obra en construcción” [11]
Tomando en cuenta la ocupación laboral de Juan, debemos suponer que por las características de su trabajo y por la intensa actividad político gremial que se vivía, su pertenencia al Sindicato de la UOCRA era totalmente previsible.

2- Relación Familiar
La relación de Juan con su familia, con su esposa, sus pequeños hijos, y su familia paterna, era en un principio bastante fluida “ venía a nuestra ciudad cada 15 días”[12]
Con el correr del tiempo su presencia pasó a ser más esporádica “hasta que no tuvimos más noticias de él”[13].









5 Desaparición de Juan Alberto Uriarte

1 Escenario político
a) Muerte de Perón:
Después de 17 años de exilio, Juan Domingo Perón regresa transitoriamente a la Argentina. En su paso fugaz proclama la formación del Frente Justicialista de Liberación. Retorna a España.[14]
El peronismo vuelve al Gobierno, Héctor Campora es proclamado presidente el 25 de mayo de 1.973, una verdadera fiesta popular se vive en Argentina.
En la provincia de Entre Ríos Dn. Enrique Tomás Cresto asume como gobernador y Dn. Carlos María Scelzi, jura nuevamente como Presidente Municipal de Concepción del Uruguay.[15]
El 20 de Junio de 1.973 se produce el retorno definitivo de Juan Domingo Perón, los hechos producidos en el aeropuerto de Ezeiza quedarán en la memoria popular como el enfrentamiento entre dos sectores en pugna: Los sectores de la derecha y la izquierda peronista. El aterrizaje es en la Base militar de Morón.
Renuncia Campora, se convoca a elecciones y nuevamente es proclamado por el 61% de los votos el Gral. Perón como Presidente, lo acompaña su tercer esposa, María Estela Martínez.
La tercera presidencia de Perón será un período de reconstrucción del movimiento de liberación y de recomposición del tejido social argentino. El “viejo” líder afrontaba dos frentes de batalla, uno el frente político muy convulsionado y el otro, su deteriorado estado de salud.
“El 1º de julio de 1974, a las 13.15, murió en la Residencia presidencial de Olivos, el tres veces presidente de los argentinos, teniente general Juan Domingo Perón. El anuncio oficial lo realizó la vicepresidente María Estela Martínez de Perón con un mensaje a través de la Red Nacional de Radiodifusión y Televisión. Su sucesora en el cargo pidió ayuda para "conducir el destino del país hacia la meta feliz que Perón soñó para todos los argentinos”.[16]
b) Triple A
En 1974 la ola de violencia política se tradujo en una cruenta y estremecedora serie de asesinatos y atentados. En la nómina de víctimas de las organizaciones guerrilleras y de la llamada Alianza Anticomunista Argentina (Triple A) se encuentran: el gremialista Rogelio Coria (22 de marzo), el ex juez de la Cámara Federal en lo Penal Jorge V. Quiroga (28 de abril), el padre Carlos Mugica (11 de mayo), el director del diario "El Día", David Kraiselburd (17 de julio), el diputado nacional Rodolfo Ortega Peña (31 de julio), el abogado del gremialismo combativo Alfredo Curutchet (10 de setiembre), el ex vicegobernador cordobés Atilio López (16 de setiembre), el ex subjefe de la policía bonaerense Julio Troxler (20 de setiembre), Silvio Frondizi, hermano del ex presidente (27 de setiembre), Carlos Prats, ex comandante del Ejército chileno y su esposa (30 de setiembre), capitán del Ejército Miguel A. Paiva (2 de octubre), mayor Jaime Gimeno (7 de octubre), Ricardo Achem y Carlos Miguel, funcionarios de la Universidad de La Plata (7 de octubre), teniente Juan C. Gambande (11 de octubre), Carlos E. Laham y Pedro Barrraza, periodista que había investigado la desaparición de Felipe Vallese, en 1962, de la cual responsabilizó a policías (13 de octubre), teniente coronel José F. Gardón (23 de octubre), profesor Jordán Bruto Genta (27 de octubre), comisario Alberto Villar y su esposa (1º de noviembre), mayor Néstor H. López (7 de noviembre), teniente 1º Roberto Carbajo (12 de noviembre), aparición del cuerpo del teniente coronel Jorge R. Ibarzábal (19 de noviembre), capitán Humberto A. Viola y su hija de tres años (1º de diciembre) y profesor Carlos A. Sacheri (22 de diciembre). También es el año de otras acciones como el secuestro de los hermanos Juan y Jorge Born (19 de setiembre).

c) Presidencia de María Estela Martinez de Perón.

El 5 de febrero de 1975, la presidenta María Estela Martínez de Perón y todos sus ministros firmaron un decreto que dispuso la intervención militar en la lucha contra la subversión. Con esa referencia normativa, fuerzas del Ejército, de la Policía Federal y de otros organismos de seguridad, iniciaron un despliegue combinado de combate a la guerrilla en el sudeste de Tucumán. "El comando general del Ejército procederá a ejecutar todas las operaciones militares que sean necesarias a efectos de neutralizar y/o aniquilar el accionar de los elementos subversivos que actúan en la provincia de Tucumán".


d) Rodrigazo
El 2 de junio de 1975, Celestino Rodrigo, perteneciente al círculo de confianza de José López Rega, es designado ministro de Economía en reemplazo de Alfredo Gómez Morales que renunció en 31 de mayo. El panorama que encuentra el nuevo funcionario no es alentador. Un enorme déficit fiscal, la inflación rondando el 80 por ciento anual y el desabastecimiento como moneda corriente. El 5 de junio Rodrigo presenta un paquete de medidas económicas, conocido como el "Rodrigazo", que consiste en una política de shock, destinada a detener la inflación y a reducir el déficit fiscal. Con el estímulo de la inversión por medio del aumento de la rentabilidad se pretende evitar la cesación de pagos externos. Se autoriza una devaluación monetaria del 100 por ciento y se incrementan los precios de los productos que integran la canasta familiar. El transporte público aumenta entre un 75 y un 150 % y los combustibles el 181 %. En un principio las medidas logran una repercusión favorable en sectores empresariales y otros grupos que ven con agrado el apoyo del capital privado tanto nacional como extranjero. Sin embargo, los sectores populares rechazan las medidas por considerarlas perjudiciales para los asalariados. El Gobierno fija por decreto el 19 de junio como fecha tope para que se firmen las nuevas convenciones colectivas de trabajo cuya discusión permanece estancada desde principios de año. Tanto los gremialistas como el sector empresario no se amoldan a las directivas del Gobierno. Los acuerdos entre partes que se logran fijan aumentos salariales que oscilan entre un 60 y un 80 por ciento, llegando los mismos a un 200 por ciento en las organizaciones sindicales más poderosas. Ante versiones que indicaban que Rodrigo pretendía anular esos convenios por la magnitud de los aumentos que sobrepasaba el techo pretendido por su cartera, la dirigencia sindical declara la "guerra" al ministro y a su mentor, el ministro de Bienestar Social, José López Rega. Tras una serie de movilizaciones multitudinarias, una cadena de paros incontrolable y una agitada ronda de tires y aflojes entre el poder sindical y el político, la presión hace efecto. El 17 de julio Rodrigo renuncia a su cargo. Lo mismo hace López Rega, quien huye del país.

e) Ultimas noticias de Juan en Bs. As.
El frío y agitado invierno del año setenta y cinco había generado toda una efervescencia en el pueblo argentino y sobre todo en los trabajadores peronistas. Como consecuencia de la llegada y rápida retirada del ministro Celestino Rodrigo de la estratégica cartera de economía nacional, había quedado un pueblo movilizado y esperanzado que la viuda de Perón pudiera revertir la fuerte crisis que azotaba a la gran masa de asalariados.
Juan contaba con 28 años y formaba parte del cuerpo de delegados de la Construcción (UOCRA), resistían las medidas económicas antipopulares imperantes, la participación gremial y política ocupaba el centro de la escena.
Los Comandos de Organización de la Alianza Argentina Anticomunista azotaban con su ola de asesinatos y detenciones a todo intento progresista, era el célebre cuerpo armado regenteado por el “Brujo” López Rega, quién pese a su rápida salida del país, había dejado la terrible organización en manos de otros secuaces.
Terminaba el invierno y la algarabía de los días previos a la primavera iba a cambiar la vida de una familia uruguayense.
“Juan seguía viviendo en Moreno. Provincia de Bs. As, pero viajaba seguido a Concepción del Uruguay. El 21 de de septiembre de 1.975 llegó a su casa personal policial que no se identificó. Lo detuvieron a él a a su pareja, que luego fue liberada. A los tres días su hermana, Angélica Uriarte de Olguín, que también vivía en Moreno, trató de localizarlo y se enteró de que estaba en Devoto, donde lo negaron. Presentó un recurso de corpus corpus, pero sin resultados. Dos años después (1.977) y en Concepción del Uruguay, durante una comida familiar en la casa de la madre de Uriarte, personal de la Policía Federal se llevó para tomar testimonios a dos cuñados, al padre y al hermano, para conocer que sabían acerca de la desaparición de Juan Alberto Uriarte. No se supo más sobre él”[17]

f) El recuerdo de su esposa:
Juan venía seguido a visitar su familia o mandaba cartas, de hecho se encontraba separado, conviviendo con una nueva pareja, “al no venir y no mandar cartas su mujer se entera de la desaparición al año de ocurrido el acontecimiento por relatos de su cuñada, la noticia la conmovió profundamente”
Recuerda a su marido “como un hombre humilde, trabajador, compañero y cariñoso y que aún vive en lo mas profundo de su corazón”[18].
g) La lucha y la espera de la madre:
Doña Obdulia al principio se muestra reticente, le cuesta contar lo que ya le ha contado a tanta gente, a todo una familia, un barrio y una sociedad que se muestra lejana, indiferente a lo que puede sentir una madre, un padre, un hermano. Cuando habla del hijo “desaparecido” transmite una sensación mezcla de dolor, paz y armonía, es la larga lucha por reencontrarse, por abrazarse con su hijo, de contar las largas jornadas de búsqueda, de espera, de sufrimiento. Nos dice que las noticias que llegaban de Bs. As. Decían que lo habían visto en un lugar, otros lo desmentían, llegaron a decir que lo habían visto en el sur, en la patagonia, pero la verdad no aparecía. La información que su compañera, su pareja en Bs. As. También había desaparecido impactó, nuevamente a la familia y redobló la lucha y el esfuerzo por el reencuentro.




6 La vuelta de la Democracia
a) Con la derrota militar de la Guerra de Malvinas sumado a la crisis económica y social, la dictadura militar, por presiones populares, decide convocar a elecciones el 30 de octubre de 1.983. “En 1.983, los programas y planteos políticos eran mas moderados que diez años antes. Simultáneamente, el funcionamiento del sistema democrático era entendido como un objetivo que tenía un sentido en si mismo, y los Derechos Humanos se convertían en un tema decisivo en la agenda de las discusiones políticas”[19]
b) Con el triunfo del radicalismo, el Dr. Raúl Alfonsín “intentó desarrollar un programa que apuntaba a la democratización de la sociedad argentina. La censura fue abolida de inmediato, y se puso en marcha la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), que tenía como objetivo reunir pruebas sobre las violaciones cometidas bajo la dictadura militar. A fines de 1.984, la CONADEP, bajo la presidencia de Ernesto Sábato, presentó un informe que puso en evidencia la magnitud de la represión estatal durante el llamado Proceso de reorganización Nacional. Este material, publicado más tarde con el título de Nunca Más, fue utilizado durante el Juicio Civil a los integrantes de las Juntas Militares. Este Juicio de enorme importancia para la historia argentina, culminó en 1.985 con la condena a los principales responsables”[20].
c) Del valiosísimo aporte de la CONADEP, obtenemos la información que lleva el N° 9.475 que denuncia la desaparición, el 21 de setiembre de 1.975, de Juan Alberto Uriarte[21]. Posiblemente desaparecido por el accionar de las tres A.
d) También se suman al listado desaparecidos de Concepción del Uruguay, del barrio la Concepción, vecinos de infancia , son ellos: Juan Ramón “Chilo” Zaragoza, asesinado por la triple A el 9 de junio de 1.975 en La Plata; Nestor Omar “Neco” Zaragoza, desaparecido el 9 de Junio de 1.977; Horacio Alberto Poggio, desaparecido el 23 de julio de 1.976; Juan Carlos López y Claudia Emilia Monzón. A ellos tenemos que sumar otros vecinos de la ciudad como: Edgardo Roberto Garnier y Violeta Graciela Ortolani; Miguel Alejandro Domínguez; Juan Carlos Fulini; Dina Nardone y Alfredo Daniel Valente[22].
e) Las leyes de Punto Final[23] y Obediencia Debida[24] más el indulto del Gobierno del Ex Presidente Carlos Menem, no han hecho decaer la búsqueda de la verdad y el reclamo de las familias de más de 30.000 personas y entre ella la familia de Juan Alberto Uriarte exige al Estado Argentino una respuesta: APARICIÓN CON VIDA.
7) Placa recordatoria en la Escuela 48 “Recuerdo de Provincia”
En marzo de este año se produjo la colocación de una Placa en Memoria de Juan, la noticia fue dada a conocer por los medios y la invitación corrió por el barrio. Nuevamente volvía el nombre de Juan Alberto Uriarte a nombrarse en la Escuela y entre otras personas, su maestra cuarto grado, la Sra. de Minatta, tomaba la palabra para referirse a su alumno. Hubo palabras, familiares, amigos, personal y alumnos de la escuela, autoridades y fotos. Doña Obdulia Arroyo fue una de las personas que cortó la cinta de la Placa que con el nombre del Gobernador de la Provincia Dr. Jorge Pedro Busti, recuerda a un vecino del barrio “La concepción” y de Concepción del Uruguay, que fue víctima del Terrorismo de Estado.



8 - Conclusión

Durante el presente trabajo tratamos de hacer un pequeño homenaje a los desaparecidos, sobre todo a Juan Alberto Uriarte de quien poco se conoce por diferentes motivos.
Tomamos un ámbito reducido como es nuestra ciudad y sus doce desaparecidos, ahondamos en la historia de Juan, pero desde allí observar de que manera el llamado Proceso de Organización Nacional –palabras que en realidad tratan de ocultar el horror y la sin razón de una tiranía injusta e ilegítimas- que manipulaba vidas, hábitos de conducta, esquema de pensamiento.
Los que luchamos por un futuro mejor y no olvidamos el pasado, de la Dictadura Militar, donde se nos saqueó las ideas, pensamientos, dignidad y hasta la vida de nuestros familiares y nos hundieron en la ignorancia.
Si queremos seguridad, bienestar, hay que luchar todos juntos contra este sistema político cuando todos tengamos las mismas oportunidades, cuando haya justicia social, cuando ya nadie sufra de hambre, fío y la falta de asistencia médica, vamos a tener seguridad solo pedimos: NI OLVIDO, NI PERDÓN.


























Para el pueblo lo que es del pueblo

Libertad era un asunto mal manejado por tres
Libertad era almirante, general o brigadier.

Para el pueblo lo que es del pueblo,
Porque el pueblo se lo ganó.
Para el pueblo lo que es del pueblo,
Para el pueblo liberación.
Liberación, liberación.

Comer bien era muy raro, comer poco era normal.
Comer era subversivo para el señor militar.
Era actos de violencia la alegría popular.
El pueblo tiene paciencia, dijo el señor general.

Y estudiar era pecado, clandestino era saber.
Porque cuando el pueblo sabe no lo engaña al brigadier.
Prohibiremos la esperanza, y prohibido esta nacer.
“¿no será mucho, almirante?” “faltaba mas, coronel”.

Y al país lo remataron y lo remataron mal.
Lo partieron en pedazos y ahora hay volverlo a amar.
Y ahora el pueblo esta en la calle a cuidar y a defender
Esta patria que ganamos liberada debe ser.

Para el pueblo…

















Marcha de la bronca

Bronca cuando ríen satisfechos
Al haber comprado sus derechos
Bronca cuando se hacen moralistas
Y entran a correr a los artistas
Bronca cuando a plena luz del día
Sacan a pasear su hipocresía
Bronca de la brava y de la mía
Bronca que se puede recitar.

Para los que toman lo que es nuestro
Con el guante de disimular
Para el que maneja los piolines
De la marioneta universal
Para el que ha mezclado las barajas
Y recibe siempre la mejor
Con el as de espada nos domina
Y con el de bastos no entra a dar y dar
Y dar ¡Marcha! un, dos.

No puedo ver tanta mentira organizada
Sin responder con voz ronca
Mi bronca, mi bronca.

Bronca porque matan con el descaro
Pero nunca nada queda claro
Bronca porque roba el asaltante
Pero también roba el comerciante
Bronca porque esta prohibido todo
Hasta lo que haré de cualquier modo
Bronca porque no se paga fianza
Si nos encarcelan la esperanza.
Los que mandan tienen a este mundo
Repodrido y dividido en dos
Culpa de su afán de conquistarse
Por la fuerza o por la explotación
Broca pues entonces cuando quieren
Que me corte el pelo sin razón
Si es mejor tener el pelo libre
Que la libertad con fijador.
Marcha, un, dos.

No puedo ver tanto desastre organizado
Sin responder con voz ronca de bronca, de bronca
Bronca sin fusiles y sin bombas
Bronca con los dos dedos en V
Bronca que también es esperanza
Marcha de la bronca y de la fe.
Marcha, un, dos.

Desapariciones Rubén Blades

Que alguien me diga si ha visto a mi esposo,
preguntaba la doña.
Se llamaba Ernesto y tiene cuarenta años;
trabajaba de peón en un negocio de autos.
Llevaba camisa oscura y pantalón claro.
Salió de noche y no ha regresado;
Y no sé ya qué pensar,
pues esto antes no me había pasado.

Llevo tres días buscando a mi hermana.
Se llama Altagracia igual que su abuela.
Salió del trabajo para la escuela.
Tenía puestos jeans y una camisa blanca.
No ha sido el novio; el tipo está en su casa.
No saben de ella en la policía
ni en el hospital.

Que alguien me diga si ha visto a mi hijo.
Es estudiante de medicina.
Se llama Agustín y es un buen muchacho.
Es a veces terco cuando opina.
Lo han detenido, no sé qué fuerza.
Pantalón blanco camisa a rayas.
Pasó anteayer.

Clara Quiñones se llama mi madre.
Ella es un alma de Dios y no se mete con nadie.
Se la han llevado de testigo
por un asunto que es nada más conmigo.
Y yo fui a entregarme hoy por la tarde
Y ahora dicen que no saben quién se la llevó
del cuartel.

Anoche escuché varias explosiones,
tiros de escopetas y de revólver,
autos acelerados, frenos, gritos,
ecos de botas en la calle,
toques de puerta, quejas por dioses, platos rotos.
Estaban mirando la telenovela
por eso nadie miró pa’fuera.
¡Avestruz!

¿Adónde van los desaparecidos?
Busca en el agua y en los matorrales.
¿Y por qué es que desaparecen?
Porque no todos somos iguales.
¿Y cuándo vuelve el desaparecido?
Cada vez que lo trae el pensamiento.
¿Cómo se llama el desaparecido?
Con emoción apretando por dentro.









[1] Libreta de Familia. Registro Provincial de las personas. Delegación Reg. La Matanza. Pcia. De Bs. As. Año 1.968
[2] Entrevista realizada a la Sra. Obdulia Florencia Arroyo el 1/11/2.005 en su domicilio particular.
[3] Ibidem
[4] “Tomás de Rocamora” Fundador de Pueblos. Antonio Segura
[5] Entrevista realizada a la Sra. Obdulia Florencia Arroyo el 1/11/2.005 en su domicilio particular.
[6] Libreta de Calificaciones de Juan Alberto Uriarte de 3°,4° y 5° Grado. Archivo Escuela N° 48. C. del U.
[7] Entrevista realizada a la Sra. Obdulia Florencia Arroyo el 1/11/2.005 en su domicilio particular.
[8] Entrevista a Angélica Coronel
[9] Según consta en la libreta de Familia. Adjuntamos fotocopia.
[10] Relato de un transportista de la década del ´70
[11]
[12] Entrevista a Angélica Coronel
[13]
[14] “El Hombre del Destino” Enrique Pavón Pereyra.
[15] Copyright Clarín 2000. Todos los derechos Reservados
[16] ". Entre las innumerables condolencias figuró la de Alejandro Agustín Lanusse. Una verdadera multitud desfiló ante el féretro, instalado en el Salón Azul del Congreso de la Nación. El 4 de ese mes, varias personalidades hablaron en la ceremonia de despedida de sus restos realizada en el recinto de Diputados. Entre otros lo hicieron, el ministro del Interior, Benito Llambí; el presidente provisional del Senado, José Antonio Allende; el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Lastiri; el gobernador de La Rioja, Carlos Saúl Menen; el secretario general de las 62 Organizaciones, Lorenzo Miguel, y el presidente de la UCR, Ricardo Balbín, quien improvisó un emotivo y recordado discurso de despedida, en nombre de los partidos políticos
Durante el mismo año 1975 se organiza desde la derecha el asesinato de adversarios ideológicos a través de la Triple A (Alianza Antisocialista Argentina) que causó aproximadamente 900 víctimas antes de que sus miembros se integraran a los grupos de tareas del aparato represor del Estado después del Golpe Militar del 24 de marzo de 1976
[17] Semanario “El Miércoles” Informe sobre los desaparecidos uruguayenses. N°132. Año 2.004. C. del Uruguay
[18] Entrevista a Angélica Coronel
[19] Historia del Mundo Contemporáneo. Editorial Santillana Polimodal. Pág. 300.
[20] Historia del Mundo Contemporáneo. Editorial Santillana Polimodal. Pág. 300.
[21] Semanario “El Miércoles” Informe sobre los desaparecidos uruguayenses. N°132. Año 2.004. C. del Uruguay
[22] Semanario “El Miércoles” Informe sobre los desaparecidos uruguayenses. N°132. Año 2.004. C. del Uruguay
[23]En la Semana Santa de 1987 estalló la rebelión militar que venía en camino desde el fallo del 9 de diciembre de 1985 de la Cámara de Apelaciones que juzgó y condenó a los ex comandantes. Ese fallo había abierto los procesos contra personal subordinado, motivo por el cual se activaron las causas a lo largo de 1986, ante la resistencia militar y de las fuerzas de seguridad. Para encontrar un dique de contención, a fines de 1986 el Gobierno logró la sanción de la ley de Punto Final que procuró restringir en un corto plazo, improrrogable, el momento de realizar las denuncias. Diario del Juicio. Editorial Perfil, 1985
[24] El sábado 16 de mayo de 1.987 -un mes después de la sublevación-, Diputados volvió a modificar los alcances de la obediencia debida (119 votos contra 59) y el 28 de mayo lo hizo el Senado, ampliando sus límites hasta transformar la ley en una amnistía encubierta, decisión aceptada por la Cámara baja el 5 de junioDiario del Juicio. Editorial Perfil, 1985